Las mujeres rurales trabajan con gran esfuerzo y dedicación
por el bienestar de sus familias y sus comunidades, tanto en su
rol de madres como en el de agricultoras para la producción
de alimentos. Es sobre todo por este último rol y por el
impacto que tiene este trabajo en la seguridad alimentaria de
los países y en consecuencia en el crecimiento económico
y el desarrollo social, que se decidió celebrar el Día
Mundial de la Mujer Rural, un día antes del Día
Mundial de la Alimentación.
Así pues, hoy se celebra en todo el mundo esta iniciativa
bajo el lema: "Cambio climático: Las mujeres rurales
son parte de la solución". Según afirma, Karen
Serres, Presidente del Comité de Agricultoras de la Federación
Internacional de Productores Agropecuarios (FIPA): "Las mujeres
rurales, que constituyen la mayoría de la población
mundial dedicada a la agricultura, son parte de la solución,
ya que contribuyen a contrarrestar algunos de los efectos del
cambio climático mediante técnicas nativas o nuevos
métodos de adaptación, tales como las prácticas
agrícolas sostenibles (labranza cero o reducida, nuevos
sistemas de cultivo) y estrategias de mitigación, como
la plantación de árboles y el manejo sustentable
de los bosques".