CONCURSOS PARA EL PROFESORADO :: REFLEXIONES EN VOZ ALTA
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Las Nuevas Tecnologías no emocionan...todavía
Ángeles Saura :: I.E.S. Al-Satt, Algete (Madrid)

Según el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, “enseñar” es, entre otras cosas, mostrar o exponer algo, para que sea visto o apreciado y “educar” es desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales de alguien por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc...

Todos estamos de acuerdo en que si uno es capaz de acceder a Internet , ahí le será enseñado casi todo (mostrado). Pero, ¿hasta qué punto puede ser uno educado a través de Internet?.

El “e-learning “ y la “teleformación” están al orden del día, muchas empresas vienen ofertando esta modalidad de enseñanza a sus trabajadores para procurarles un reciclaje o una especialización, solventando sus problemas para los desplazamientos o los de disponibilidad y falta de tiempo.

Las enseñanzas regladas están incorporando rápidamente esta nueva metodología que aprovecha al máximo las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación.

Como parece lógico, la enseñanza a distancia ha sido pionera en el uso de estos recursos para la enseñanza. Todo esto es muy reciente, la UNED se propuso virtualizar todos sus cursos en el año 2002 y todavía está en ello.

Otras Universidades han virtualizado cursos. Se empezó por los de doctorado y por aquellas materias cuya temática era la informática. Luego se ofertaron las especialidades de Económicas y Derecho y así les han ido siguiendo otras.

El MEC oferta ya , para casos especiales como residencia forzosa en el extranjero o zonas rurales lejanas, por motivos justificados y otros (vida en el circo, deportes, espectáculos...) la posibilidad de cursar las enseñanzas regladas a distancia y se está procediendo también a la virtualización de los cursos que sean necesarios para cubrir las necesidades educativas de este sector de la población que empieza a disponer de ordenadores y conexión ADSL a Internet en los sitios más insospechados de nuestra geografía.

Este verano tuve la ocasión de viajar a Perú para conocer Machu Pichu y una de las cosas que más me imresionó fue la gran cantidad de Cyber-cafés (seis o siete) que encontré en un lugar tan recóndito y pequeño como Cuzco. Allí los escolares acuden al colegio vestidos de uniforme militar mientras sus padres venden frutas y artesanía en los mercadillos, tirados por el suelo de una forma absolutamente pintoresca (iba a decir primitiva).

Los Cyber- cafés eran usados en su mayoría por los turistas venidos de todo el mundo que usan Internet para comunicarse con sus familias y para informarse de lo que pueden visitar. Me pregunto si los escolares también disponían de este recurso en sus aulas. No lo sé pero creo que no. El sistema educativo nunca evolucionó tan deprisa como la sociedad y ahora tampoco, (por lo menos por allí).

Cuzco “está” en Internet y puedo regresar allí, usando mi ordenador, cuando lo eche de menos. Ahora bien, estarán conmigo en que no es lo mismo ver Cuzco que pisar y vivir Cuzco, aunque sólo sea por unos días. Ustedes pueden verla pero les aseguro que no la conocen.

No hace falta hablar de sitios tan lejanos para que me entiendan. Ustedes ya me entienden.

Cuando, después del verano regresé a mi aula intenté transmitir esa experiencia a mis alumnos. Entramos en Internet y les mostré el lugar. Les aseguro que les enseñé el lugar pero lo que más les gustó y, quizás recordarán, fue el relato de las anécdotas que me sucedieron, la experiencia de la aventura vivida y las emociones que había sentido.

Hay algo que no debemos olvidar cuando hablamos de “educación” y ese algo, a mi entender, es que si algo diferencia los términos “enseñar” y “educar” es el concepto de “emoción”.

A mi entender, un buen profesor es el que es capaz de emocionar a sus alumnos, es decir, tocar esa fibra sensible que todos llevamos dentro, que nos permite apreciar algo de verdad y tomarlo en consideración. Conceptos como paz, igualdad, tolerancia, no se asimilan siendo explicados. El profesor tiene que convertirse en un espejo donde su alumno se mire y se reconozca, un ejemplo a imitar. Podemos enseñar geografía y arte, mostrarlas, pero trasmitir la emoción de vivirlas es otra cuestión.

Saber cómo es un río es una cosa y sentir si es turbulento o pacífico otra. Saber qué caracteriza un estilo artístico es algo y vivirlo, practicándolo, otra.
Yo soy una entusiasta de las “Nuevas Tecnologías”, mi trayectoria como profesional así lo demuestra. He desarrollado muchos proyectos utilizándolas y actualmente estoy terminando un Máster en Informática Educativa que imparte la UNED.

Mi opinión es que las Nuevas Tecnologías en el aula no vienen para eliminarlas, no las sustituyen (al menos por el momento) pero es evidente que ya es posible mostrar todo un curso a través de ellas. El pizarrón electrónico permite mostrar todos los contenidos de una asignatura en la red y las horas presenciales pueden ser sustituidas por las horas pasadas ante el ordenador desde cualquier otro lugar.

Mi opinión es que las Nuevas Tecnologías en el aula no vienen para eliminarlas, no las sustituyen (al menos por el momento) pero es evidente que ya es posible mostrar todo un curso a través de ellas. El pizarrón electrónico permite mostrar todos los contenidos de una asignatura en la red y las horas presenciales pueden ser sustituidas por las horas pasadas ante el ordenador desde cualquier otro lugar.

No se trata de proponer la no asistencia al aula sino de dedicar el tiempo de estancia en el aula a otro tipo de actividades como el coloquio o el trabajo en equipo más que para que el profesor exponga contenidos. Todos los contenidos de una asignatura pueden estar escaneados y mostrados en formato PDF para ser impresos directamente de acuerdo con las necesidades del usuario.

Ya hay experiencias piloto en este sentido y lo que ocurre es que los alumnos salen de la actividad con otra mentalidad más abierta abandonando el rol de receptores de información para entrar en un proceso de comunicación en el que el Feed-back permite que unos aprenden de los otros continuamente, incluyendo al profesor, por supuesto.

La gran pega para el profesor es que inicialmente ha de invertir mucho más tiempo en la preparación de sus clases y también en su formación. Pero lo cierto es que posteriormente sólo tendrá que actualizar los contenidos de sus clases.

A mi juicio, la tecnología no desplaza al profesor sino que es una herramienta tanto para el docente como para el alumno.

La novedad en la nueva metodología de enseñanza está en el uso de la combinación de medios: texto impreso, videoconferencia, enseñanza con vídeo, uso de un sitio Web para la información, la comunicación, consulta y tutoría en línea e incluso la evaluación.

Para plantear algo así se requiere la existencia de un equipo multidisciplinar compuesto por un responsable académico de los contenidos, un tutor experto, un informático, un editor de contenidos, un editor gráfico, un asesor pedagógico, etc...
La tendencia general es la absoluta flexibilidad para la matrícula y el uso del curso, un aprendizaje individualizado, una ampliación de la oferta educativa y en Internet la Interacción y la Interactividad.

Ya existen “Buscadores”,“Traductores en línea” (el idioma deja de ser un obstáculo a la hora de manejar información) y ya se está hablando de “Resumidores” y “Extructuradores”.

La distancia, fomenta el aprendizaje individual pero se propone una novedad: el aprendizaje colaborativo usando los nuevos medios tecnológicos.

Debemos saber encontrar a alguien en la Red para trabajar juntos, saber publicar y ponernos en contacto con nuestros alumnos por vía telemática.

¿Qué va a pasar en educación?: Hay consignas mundiales: la enseñanza es necesaria a lo largo de toda la vida, la enseñanza se dará en cualquier lugar y tiempo, aprendemos todos: profesores y alumnos, la metodología cambia, el nuevo papel de el profesor es enseñar a aprender y no olviden ustedes que esto tiene que ver con la emoción.

Las Nuevas Tecnologías nos servirán para educar cuando consigamos que emocionen.

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