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¡CUÁNTO HEMOS CAMBIADO! |
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Recuerdo cuando allá por el año 1991, nos concedieron el Plan Alhambra dotado de 7 ordenadores + 2 impresoras matriciales y pusimos a los chavales delante de los teclados y monitores, la cara de sorpresa - y algunos hasta de miedo - que pusieron. Aún guardo en mi retina el momento en que una niña se me echó a llorar con gran angustia y, temblándole las manos, casi imploraba, no tocar el teclado porque ella no sabía y no fuese a "cargárselo". Reacción lógica, sobre todo si entendemos que lo más familiar para nuestros chavales eran los aperos de labranza , la maquinaria agrícola y el material escolar común: lápiz , bolígrafo, cuaderno...Conseguir una alfabetización digital general de nuestros escolares comenzó a planear sobre nuestras mentes, en esos momentos iniciales. Y también para mí, coordinador del proyecto, - hay que reconocerlo - supuso afrontar un reto de una gran responsabilidad. Cuando solicité el Proyecto, contaba únicamente con 100 horas de cursos de Iniciación a la Informática, lo que, unido a la condición de Escuela Rural, me hacía presuponer que seríamos excluidos sin más. No fue así y contra todo pronóstico nuestro Plan obtuvo el nº 1 de la provincia de Málaga, dejando fuera a los de numerosos Centros que llegaron incluso a manifestar su disconformidad con nuestra elección. Además, todo el entorno (padres, asesores, compañeros) se cuestionaba si la introducción de las NN.TT en un centro de las características del nuestro debía ser una prioridad. Sería mirado con lupa. No podíamos defraudar, en consecuencia, al jurado que nos otorgó su confianza. Así que, sin pérdida de tiempo, nos pusimos manos a la obra. Comenzamos trabajando las aplicaciones que llegaron con la dotación informática. No tardamos mucho en adquirir algún disco duro que nos permitió instalar, entre otros, un programa de gestión, tan necesario en un centro como el mío, en el que el Director no contaba con horas para el desempeño de su función. Y en esas fechas, en las que la administración no proporcionaba programas, y la mayoría de los centros carecía de ordenadores era algo de lo que nos sentíamos muy orgullosos y presumíamos de ser pioneros. Paralelamente, emprendimos la búsqueda de software educativo para que nuestros alumnos pudiesen practicar sin alterarle el horario del currículum. El hecho de ser un centro pequeño, con sólo tres unidades, nos permitía gran flexibilidad para que todos los cursos pudiesen practicar simplemente con acordar los profesores, sobre la marcha, un cambio de aula para determinadas sesiones. Alguna ventaja habríamos de tener. En ese contexto, y con el valioso asesoramiento del extinto Servicio de Apoyo Escolar (S.A.E) - en aquellos años estábamos incluidos en el Programa de Educación Compensatoria - pusimos en marcha el Programa de Lectura Eficaz por ordenador, de la Editorial Bruño, consistente en diversas pruebas: de vocabulario, velocidad, habilidad visual, gramática, etc. Los ejercicios se realizaban a diario y cada alumno iba registrando su evolución, de forma autónoma en un diskette. El profesor, periódicamente, mediante una aplicación específica, iba comprobando los avances de cada uno. La experiencia fue muy positiva y los niños se encontraron muy motivados. Esos fueron nuestros primeros pasos en este apasionante mundo de las Nuevas Tecnologías. Ya en 1995, con los equipos prácticamente obsoletos y aunque algo deteriorados, operativos todavía, redactamos un nuevo proyecto titulado "Pentium" dirigido al Instituto de Perfeccionamiento del Profesorado cuyo objetivo era la renovación parcial de la dotación. Las líneas generales de este proyecto se basaban fundamentalmente en actualizar y continuar con los objetivos marcados en el Plan Ahambra. Al final, con la cantidad concedida, sólo pudimos comprar un ordenador Pentium 160 Mhz, que si bien resultaba a todas luces insuficiente y no satisfacía las necesidades planteadas, nos sirvió para mantenernos al día sobre las recientes innovaciones tecnológicas y sobre las últimas aplicaciones didácticas aparecidas en el mercado. Dos años más tarde, en el 97, tras adquirir un módem, efectuamos nuestra primera conexión a Internet, valiéndonos de uno de los servidores gratuitos que había en la Red, ya que los exiguos recursos con los que contábamos, no nos permitían otra cosa. A continuación, en el 98, a partir de una convocatoria de Averroes,
conseguimos una nueva máquina, esta vez era un Pentium 200 Mhz,
ya configurado para enlazar directamente con Averroes , si bien las tarifas
de los bonos de Internet, en horario escolar, significaban una gran limitación
porque nos resultaban verdaderamente prohibitivas. No obstante, administrando
bien el tiempo, conseguimos sacarle partido. Nuestra ilusión salvaba
todos los escollos. Si ya desde el principio, el desarrollo de valores en el alumnado ha sido una de nuestras constantes: trabajo en grupo, compañerismo, solidaridad... con las comunicaciones, alcanzamos cotas que tiempo atrás podrían resultar impensables. Comenzamos a utilizar el chat para entablar relaciones de amistad con otros colegios como fase previa para el hermanamiento de Escuelas; a través de la navegación por distintas páginas de Asociaciones Humanitarias y ONG's se propició de manera directa la sensibilización por los problemas sociales y de colectivos desfavorecidos a nivel nacional e internacional, solidarizándonos con ellos mediante la participación en campañas promovidas por estas organizaciones; la recogida de información sobre conservación de la naturaleza desde diarios digitales y de Web's administradas por grupos ecologistas incidió también muy positivamente en la reflexión por parte de nuestros escolares para adquirir mayor protagonismo y responsabilidad en la defensa del Medio Ambiente desde nuestro propio entorno. Educared, se ha convertido en punto de referencia obligado para profesores, padres y alumnos de nuestro centro y ha contribuido de forma decisiva a presentarnos nuevas vertientes de una Educación en Valores interactiva y de la que tan necesitados estamos en nuestra sociedad actual. Ha supuesto, en suma, un salto cualitativo y cuantitativo, en todos los órdenes, de lo que nos sentimos enormemente satisfechos. En la actualidad, la edición de la web del centro (año 2000) , operativa desde hace 3 años y actualizada permanentemente, ha sido el último fruto de esta etapa, mereciendo incluso el reconocimiento de la Administración, en forma de accésit, en el V concurso de páginas de Averroes, y nos ha insuflado ánimo para continuar en la línea emprendida. Gracias a la renovada "flota informática" se benefician también ex-alumnos, jóvenes y adultos de la localidad que asisten a clases subvencionadas por el Ayuntamiento en sesiones de tarde y noche. Además, ahora son numerosos los padres - ¡con lo reacios que eran antes! - que se han animado y han adquirido un ordenador para sus hijos. Ya, desde los más pequeños de infantil, no se asustan cuando se sientan delante de la pantalla y comienzan a trastear el ratón, totalmente desinhibidos: el ordenador, la impresora, el scanner, internet, forman parte de lo cotidiano y le son útiles en su tarea escolar. El abecedario digital terminó implantándose definitivamente. Ha costado y el camino ha sido largo y tortuoso, pero mereció la pena el esfuerzo. Días atrás, llegó a verme aquella alumna tímida y miedosa que mencionaba al principio, en la actualidad estudiante de Administrativo. Pretendía buscar información en Internet.. Le dije - ¡Cuánto hemos cambiado! - Nos sonreímos. |
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