|
|||
|
Sin título |
|||
|
Aún se me vienen a la cabeza mis primeras experiencias de acceso
a la red o, como dirían los eruditos de la materia, a la World
Wide Web. La evolución ha sido vertiginosa y lo que más reconforta al profesorado es que las posibles aplicaciones en el aula son infinitas. Quizá, en esto somos los profesores "jóvenes", la savia nueva, quienes debemos tirar del carro de las nuevas tecnologías y concienciar al resto de la comunidad educativa (padres, alumnos, compañeros... ¡administración! ) de las nuevas posibilidades que se generan. El devenir del tiempo, desde aquellos tiempos, ha ido acompañado de experiencias gratificantes, que sólo el mundo de las nuevas tecnologías me ha permitido llevar a cabo. La especialidad que yo ostento es la de "Administración de
Empresa", por lo que imparto clases en Ciclos Formativos de la familia
profesional de Administrativo. Aquel curso llevé a cabo un trabajo con mis alumnos que mereció el reconocimiento de la revista de difusión nacional "Inversión" y de algunas emisoras de radio locales; aquélla experiencia consistía en realizar durante dos meses una simulación en tiempo real, sobre inversión en Bolsa. Los alumnos disponían de un capital ficticio de 10.000.000 pts. (60.000€), con el que debían de conseguir la mayor plusvalía posible, a través de inversiones en el Mercado de Valores -fundamentalmente acciones y fondos de inversión-. Por cada orden de compra o venta que efectuaban, se establecían unas comisiones. La existencia en el centro educativo de Internet nos facilitó la labor de considerar las cotizaciones de estos instrumentos financieros en tiempo real y que los alumnos se tomaran este juego casi como un desafío...como anécdota recalcar que los dos grupos "perdedores" invitaron a una cena a los dos que más revalorización habían obtenido en sus carteras. Para seguir diariamente el juego, construimos dos hojas de cálculo, una de composición y otra de valoración de la cartera. Esta experiencia supuso el primer escalafón en la huída
de la sempiterna teoría para dar un salto cualitativo hacia la
filosofía del "aprender jugando". Resaltar que ese año 97-98 tuve mi primera inmersión en el diseño de páginas Web y diseñé la página correspondiente al Departamento de Administración. Quise que aquella página supusiera un foro de encuentro para el alumnado y, sobre todo, la dediqué a ir "colgando" de la misma el diverso temario, teórico y práctico, que impartía en clase. Sin darme cuenta, estaba ya completamente atrapado por las redes de la mayor tela de araña que existe, INTERNET. En años posteriores las experiencias no sólo han desaparecido sino que se han ido acentuando, hasta tal punto que ahora soy incapaz de concebir un periodo lectivo con el alumnado sin que éstos no dispongan de su ordenador y su conexión a internet. Podíamos hacer el símil que una clase sin ordenador es como un jardín sin flores. Así la impartición en los últimos años de un módulo de "Proyecto Empresarial" en el Ciclo Formativo de Administración y Finanzas me ha hecho disfrutar y exprimir las posibilidades tecnológicas en el Aula. Es esta una asignatura en la que los alumnos deben realizar durante seis meses un proyecto real de creación de una empresa, como forma de encontrar en el autoempleo una posible salida profesional hacia el cada vez más complicado mundo laboral. Aquí, los alumnos utilizaban la red para las tareas más variopintas, desde encontrar informes y resultados sobre la competencia, hasta sacar impresos de contratos de trabajo, documentos fiscales, modelos de Estatutos todo ello salpicado con la utilización de otro software complementario: presentaciones multimedia (Powerpoint), elaboración de publicidad y trípticos de la Empresa (Publisher), establecimientos de Planes de Marketing (PMK Manager), etc. Es muy reconfortante ver como los alumnos agradecen infinítamente
que haya algún profesor que les "amenice" las muchas
veces largas jornadas escolares. Como experiencia en el año 2000, también estuvo la Organización del Stand de la Familia Profesional de Administración en la Feria "Inter-reg", celebrada en el Palacio de Congresos de Salamanca, con gran afluencia de público y autoridades. Los visitantes quedaban incrédulos cuando acudían a nuestro stand y observaban una videoconferencia en tiempo real con otros centros educativos, en algunos casos de países extranjeros. El resultado no tardó en llegar en forma de un incremento de matriculación en los ciclos formativos de nuestro centro, y es que los potenciales alumnos de estas enseñanzas habían sucumbido a los encantos que les habíamos mostrado en forma de posibilidades de las nuevas tecnologías en el Aula. Curiosamente, ese mismo año, tuvimos la fortuna, o debería decir acierto, de ganar el concurso "A Navegar" de Educared; en este caso el trabajo se llevó a cabo con cinco alumnos del grado medio de "gestión administrativa" en el I.E.S. Lucía de Medrano de Salamanca, que elaboraron una excelente página sobre "la informática aplicada a la Gestión Administrativa". Resultaba, a todas luces, admirable, como eran los propios alumnos (Sergio, Eva, Raúl, Miguel Ángel y Laura) los que demandaban más horas de trabajo sobre el proyecto que con tanta ilusión comenzamos y que tuvo su colofón en el reconocimiento expreso en forma de Primer Premio por parte del prestigioso jurado. Aún recuerdo las palabras en la recogida del premio que pronunció uno de mis compañeros: "Esto no es la entrega de los Oscar, pero os podemos asegurar que para los chavales es casi o más importante que áquella" En el año 2001, con dos alumnos del Ciclo Formativo de Grado Superior fuimos seleccionados para la fase final de la Decimoquinta edición del "Premio Juan Bosco" para jóvenes investigadores, que tiene todos los años una cita ineludible en tierras zaragozanas. Para esta ocasión elaboramos una presentación multimedia sobre la creación de una empresa de recogida de residuos; con este proyecto trabajamos una de las áreas transversales de más vigencia en la actualidad, la educación medioambiental. En esta ocasión no conseguimos ninguno de los premios y accésit con que estaba dotado el Premio pero a mí no me importó, ya que el esmero y la satisfacción que mis alumnos habían mostrado en el desarrollo del trabajo recompensaba con creces la ausencia de condecoraciones Esperemos que estas experiencias únicamente sean un "suma y sigue" y, sobre todo, que nos concienciemos del sendero por el cual se acerca el futuro inmediato; y es que lo queramos o no estamos inmersos en una nueva era tecnológica. Y este desafío lo tenemos que recoger, en primer lugar, quienes tenemos más posibilidades de afrontarlo, los docentes. Por último, no quisiera terminar estas humildes reflexiones sin
mostrar mis más sincero agradecimiento y, por qué no, admiración
a aquellas personas e instituciones que han hecho posible y fomentado
la utilización indiscriminada de los medios tecnológicos
en los centros escolares
Voy a concluir mi disertación con una frase del famoso psiquiatra
español Luis Rojas Marcos; frase que, por cierto, he encontrado
en la web:
|
|||
|
|