Un
sabio de los países fríos marcha hacia los países
cálidos, pensando que iba a vagabundear como en su
tierra, aunque no fue así.
El lugar donde vivía era un auténtico horno,
esto hizo que el sabio adelgazara, y por tanto su sombra también.
El sabio salía al balcón, para desperezarse.
Esto era tan normal que en todos los balcones de las casas
había gente asomada, menos en la casa de enfrente del
sabio, aunque ésta sí estaba habitada pues habían
flores en el balcón que crecían espléndidamente
al calor del sol, para lo que necesitaban ser regadas. La
puerta del balcón permanecía abierta por las
tardes y le parecía que provenía de este lugar
una música dulce y muy repetida, como si intentaran
tocarla perfectamente. Además el casero desconocía
quien había alquilado la casa, era todo un misterio
el que reencontraba en su interior.
1.
La sombra se separa de su amo
Una
noche el sabio estaba sentado en su balcón y se fijó
que su sombra se proyectaba frente al balcón vecino,
el de la casa misteriosa. En un gesto de ironía le
dijo a la sombra que fuera a curiosear, pero que no se perdiera.
La Sombra se coló por el balcón, y el sabio
corrió la cortina tras de sí.
A
la mañana siguiente, mientras tomaba un café
se dio cuenta de que realmente se había quedado sin
sombra, lo del día anterior no fueron alucinaciones
producidas por el calor.
Por la noche salió de nuevo al balcón. Se
colocó una luz detrás de sí para atraer
a su sombra, pero no lo consiguió. La Sombra al
parecer no tenía intención de volver a su amo.
A
los pocos días empezó a crecerle la sombra de
las piernas, que se apreciaba cuando salía el sol.
Al cabo de 3 semanas, la tenía de unas dimensiones
considerables y cuando regresó a los países
nórdicos era exageradamente grande.
2.
La sombra vuelve para visitar a su amo.
A
su llegada a casa escribió libros sobre las verdades
y cosas hermosas que tiene la vida.
Cuando se encontraba en su cuarto llamaron a la puerta.
El sabio abrió, pero no reconoció a la persona
que se encontraba enfrente de él. Ese hombre era muy
delgado y estaba muy bien vestido. Al no reconocer el sabio
de quien se trataba, el hombre le dijo que era su antigua
sombra y que se sentía maravillado de poder haberlo
visto todo.
El sabio le preguntó a su antigua sombra lo que
había visto en la casa de enfrente, en los países
cálidos. La Sombra no paraba de repetirle que lo había
visto todo y que lo sabía todo. Le dijo al sabio
que era la poesía la que vivía allí,
pero que no llegó directamente a la doncella, pues
había una luz cegadora que podía haberlo matado.
En ese lugar se volvió humano y al salir, terminó
de madurar, pero su amo no se encontraba en los países
cálidos.
La
Sombra se sintió avergonzada como hombre, de ir como
iba. Se ocultó ente las faldas de las vendedoras de
pasteles. Lo curioseo todo, lo vio todo, lo que nadie conoce
ni debe conocer: lo malo del prójimo. La Sombra se
encargaba de escribir directamente a las personas, produciendo
el pánico entre la multitud. Llegaron a tenerle miedo,
por eso se hizo rico y de respetar.
La Sombra tras contarle lo que sucedió en su vida durante
su ausencia se marchó.
3. El sabio cae enfermo y su sombra le ayuda.
Al
cabo de un tiempo volvió. El sabio se sentía
muy preocupado mientras se encargaba de escribir un libro,
pues la gente no se interesaba por él. La Sombra
le planteó la idea de viajar, pero como su sombra.
Esto le pareció un disparate, y ante la negativa, la
Sombra se marchó.
Las
penas y preocupaciones del sabio le hicieron caer enfermo.
La Sombra lo visitó y le dijo que se fueran los 2 a
un balneario, él pagaba el viaje y el sabio llevaría
un diario, para hacer el camino más divertido. La Sombra
hacía de señor, y el sabio de sombra. El sabio
aceptó, pero no estaba muy convencido de tal idea.
4. La princesa se enamora de la sombra.
Al final llegaron al balneario, y allí se encontraba
una preciosa princesa que tenía un problema de "vista
muy buena".
La princesa se da cuenta de que el señor no tenía
sombra, y entabla conversación con él. La Sombra
le dice a la princesa que se ha debido de mejorar, pues él
sí tiene sombra. La princesa desde un primer momento
se enamoró de él, no como sombra, sino como
hombre.
Más tarde, ambos bailaron en el gran salón
de la princesa, mientras hablaban sobre el país de
ella. La Sombra lo conocía muy bien ya que había
estado tiempos atrás curioseando. La princesa queda
locamente enamorada de su inteligencia, su conocimiento y
su experiencia.
Al final, la Sombra y la princesa se casaron. El sabio no
se enteró de nada, porque le habían quitado
la vida.
FIN
Realizado por Daniel
García Capel 4º
A de la ESO
Al
final la sombra se separa de su amo, un sabio, se enamora
de la princesa que vivía en la casa de enfrente, encontrándola
en un balneario y los dos terminan casándose, la princesa
y la sombra del sabio.