en "Senda".

Colegio Ntra. Sra. de la Fuensanta (Jesús-María) Murcia

 

HANS CHRISTIAN ANDERSEN- Cuentos

La Sombra

Un sabio de los países fríos marcha hacia los países cálidos, pensando que iba a vagabundear como en su tierra, aunque no fue así.
El lugar donde vivía era un auténtico horno, esto hizo que el sabio adelgazara, y por tanto su sombra también.
El sabio salía al balcón, para desperezarse. Esto era tan normal que en todos los balcones de las casas había gente asomada, menos en la casa de enfrente del sabio, aunque ésta sí estaba habitada pues habían flores en el balcón que crecían espléndidamente al calor del sol, para lo que necesitaban ser regadas. La puerta del balcón permanecía abierta por las tardes y le parecía que provenía de este lugar una música dulce y muy repetida, como si intentaran tocarla perfectamente. Además el casero desconocía quien había alquilado la casa, era todo un misterio el que reencontraba en su interior.

1. La sombra se separa de su amo

Una noche el sabio estaba sentado en su balcón y se fijó que su sombra se proyectaba frente al balcón vecino, el de la casa misteriosa. En un gesto de ironía le dijo a la sombra que fuera a curiosear, pero que no se perdiera. La Sombra se coló por el balcón, y el sabio corrió la cortina tras de sí.

A la mañana siguiente, mientras tomaba un café se dio cuenta de que realmente se había quedado sin sombra, lo del día anterior no fueron alucinaciones producidas por el calor.
Por la noche salió de nuevo al balcón. Se colocó una luz detrás de sí para atraer a su sombra, pero no lo consiguió. La Sombra al parecer no tenía intención de volver a su amo.

A los pocos días empezó a crecerle la sombra de las piernas, que se apreciaba cuando salía el sol. Al cabo de 3 semanas, la tenía de unas dimensiones considerables y cuando regresó a los países nórdicos era exageradamente grande.

2. La sombra vuelve para visitar a su amo.

A su llegada a casa escribió libros sobre las verdades y cosas hermosas que tiene la vida.
Cuando se encontraba en su cuarto llamaron a la puerta. El sabio abrió, pero no reconoció a la persona que se encontraba enfrente de él. Ese hombre era muy delgado y estaba muy bien vestido. Al no reconocer el sabio de quien se trataba, el hombre le dijo que era su antigua sombra y que se sentía maravillado de poder haberlo visto todo.
El sabio le preguntó a su antigua sombra lo que había visto en la casa de enfrente, en los países cálidos. La Sombra no paraba de repetirle que lo había visto todo y que lo sabía todo. Le dijo al sabio que era la poesía la que vivía allí, pero que no llegó directamente a la doncella, pues había una luz cegadora que podía haberlo matado. En ese lugar se volvió humano y al salir, terminó de madurar, pero su amo no se encontraba en los países cálidos.

La Sombra se sintió avergonzada como hombre, de ir como iba. Se ocultó ente las faldas de las vendedoras de pasteles. Lo curioseo todo, lo vio todo, lo que nadie conoce ni debe conocer: lo malo del prójimo. La Sombra se encargaba de escribir directamente a las personas, produciendo el pánico entre la multitud. Llegaron a tenerle miedo, por eso se hizo rico y de respetar.
La Sombra tras contarle lo que sucedió en su vida durante su ausencia se marchó.

3. El sabio cae enfermo y su sombra le ayuda.

Al cabo de un tiempo volvió. El sabio se sentía muy preocupado mientras se encargaba de escribir un libro, pues la gente no se interesaba por él. La Sombra le planteó la idea de viajar, pero como su sombra. Esto le pareció un disparate, y ante la negativa, la Sombra se marchó.

Las penas y preocupaciones del sabio le hicieron caer enfermo. La Sombra lo visitó y le dijo que se fueran los 2 a un balneario, él pagaba el viaje y el sabio llevaría un diario, para hacer el camino más divertido. La Sombra hacía de señor, y el sabio de sombra. El sabio aceptó, pero no estaba muy convencido de tal idea.

4. La princesa se enamora de la sombra.
Al final llegaron al balneario, y allí se encontraba una preciosa princesa que tenía un problema de "vista muy buena".

La princesa se da cuenta de que el señor no tenía sombra, y entabla conversación con él. La Sombra le dice a la princesa que se ha debido de mejorar, pues él sí tiene sombra. La princesa desde un primer momento se enamoró de él, no como sombra, sino como hombre.
Más tarde, ambos bailaron en el gran salón de la princesa, mientras hablaban sobre el país de ella. La Sombra lo conocía muy bien ya que había estado tiempos atrás curioseando. La princesa queda locamente enamorada de su inteligencia, su conocimiento y su experiencia.
Al final, la Sombra y la princesa se casaron. El sabio no se enteró de nada, porque le habían quitado la vida.

FIN

Realizado por Daniel García Capel 4º A de la ESO

Al final la sombra se separa de su amo, un sabio, se enamora de la princesa que vivía en la casa de enfrente, encontrándola en un balneario y los dos terminan casándose, la princesa y la sombra del sabio.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El sabio busca su sombra

 

 

 

 

La Sombra convertido en casi-humano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La princesa