Ya sea para mejorar gráficamente
nuestras páginas web o para participar en los concursos de
edición de imágenes convocados, es muy importante
conocer los entresijos de los programas de edición de imágenes
existentes en el mercado. En el presente artículo veremos
algunos trucos de uno de los más utilizados: Adobe Photoshop®.
Actualmente podemos encontrar en el mercado una
gran cantidad de programas destinados a la edición de imágenes.
Los más conocidos son Photoshop®, Paint Shop Pro®
y Corel Draw®. Pero hay muchos otros que son gratuitos y que
se pueden descargar de la Red (alternativa sumamente interesante
para centros educativos con pocos recursos y que deseen mantenerse
dentro de la ley).

El más completo es, sin duda, el programa
de código abierto GIMP, tanto que puede competir con cualquier
otro programa comercial: la versión más actual es
GIMP 1.2.3 y se puede descargar de la web http://www.gimp.org/
Otras opciones interesantes son:
Pixia
2.5ls, PhotoPlus
5.5, Project
Dogwaffle 1.11b
A continuación os mostramos algunos trucos
muy vistosos que pueden ayudar a hacerse una idea de cómo
funcionan este tipo de programas y de sus posibilidades. Como no
podemos extendernos demasiado, nos centraremos en uno de los programas
más comunes: el Photoshop®, con el que podéis
cambiar imágenes, retocarlas, etc.
Photoshop es el más usado por diseñadores
y creadores. Posee unas opciones muy sencillas, pero es lo suficientemente
completo para que sea difícil agotar sus posibilidades. En
el Boletín de los Participantes encontraréis algunos
ejemplos curiosos con los que pueden ir practicando vuestros alumnos;
sólo hay que seguir las instrucciones paso a paso.
Pero este programa y otros parecidos permiten
esto y muchas otras cosas. Una opción muy útil
(si no sois unos grandes especialistas en fotografía) es
la de poder retocar las fotografías realizadas por vosotros
mismos, escaneadas o descargadas de Internet. Por ejemplo:
Si habéis realizado una fotografía
y tiene una tonalidad apagada y destaca la ausencia de color, podéis
usar la opción Saturación. Para ello, en la barra
de menús, concretamente en el menú Imagen, escoged
Ajustar y dentro de ésta, Tono Saturación. Podéis
jugar con los diferentes valores hasta conseguir la calidad deseada.

También puede ocurrir que vuestra imagen
necesite mayor contraste. Para solucionarlo deberéis acceder
al cuadro de diálogo Brillo-Contraste que encontraréis
en el menú Imagen, opción Ajustar.

Si habéis repetido los pasos del apartado
anterior en Photoshop, habréis observado que el programa
posee una amplia gama de filtros. Éstos os permitirán
agregar todo tipo de efectos a vuestras imágenes, desde los
más sutiles a los más exagerados. Experimentad con
ellos: desde el menu Filtro podéis ir probándolos
uno tras otro. Tan sólo recordad que el filtro se aplicará
sobre el nivel o área seleccionada.

Otra posibilidad es mejorar el enfoque de la fotografía,
yendo al menú Filtro y escogiendo la opción Máscara
de enfoque, dentro de Enfocar.

De esta manera mejoraréis la calidad de
vuestras fotografías y daréis a vuestra página
web un diseño más atractivo y personalizado.
Estos son unos ejemplos en Photoshop®, pero
en cualquier programa de edición de imagen encontraréis
un gran número de efectos, filtros, máscaras ... que
son prácticamente automáticos y que solamente hay
que aplicar sobre la fotografía deseada.
Sería muy difícil en un solo artículo
poder explicar todas las posibilidades de los programas de edición
de imagen, y resulta mucho más efectivo ir buscando por la
Red diferentes manuales o trucos. Suelen estar muy bien explicados
y únicamente tenéis que seguir paso a paso las instrucciones.Podéis
encontrar algunos de estos manuales y trucos en:
>>
http://www.iespana.es/gratis-webmasters/photoshop.htm
>> http://leebyte.iespana.es/leebyte_es/main.htm
|