A menudo detectamos
que algunas páginas web tardan mucho tiempo en descargarse.
Lo más común es que las imágenes que estén
contenidas en la página pesen mucho (es decir, su tamaño
sea muy grande).
Para solventar este problema
en nuestra web podemos realizar dos acciones:
- Reducir la resolución de la imagen
para que ocupe menos: muchas veces se ponen en Internet imágenes
con una resolución muy alta, cuando en una pantalla la
resolución que se puede obtener es relativamente pequeña,
con lo que estamos desaprovechando espacio.
- Gravar las imágenes en un formato
que comprima los archivos manteniendo una buena calidad: jpeg
o gif normalmente.
¿Cómo disminuir el peso de una imagen
reduciendo su resolución?
Es relativamente sencillo: vamos a ver un ejemplo
realizado con el programa PaintShop Pro:
1. Abramos la imagen desde el programa,
a través de «Archivo / Abrir».
2. A continuación,
a través de «Imagen / Modificar tamaño» obtendremos
el cuadro de diálogo que va a permitirnos realizar la modificación.
Sólo tenemos que elegir, en «Tamaño real de la impresión»
la resolución de 72 píxels.

3. Aceptamos y guardamos la imagen.
¿Cómo disminuir
el peso de una imagen cambiándola de formato?
Los dos más usuales son
JPG y GIF, sobre los cuales podéis encontrar información
en la Guía
de Aprende con Internet.
Vamos a hablar un poco más
sobre todo ello:
El formato JPG
Este es el formato que utilizaremos
para colocar, sobre todo, fotografías en la página
web. Podemos reducir su resolución hasta 72 píxels
sin perder demasiada calidad en pantalla, y veremos cómo
quedan reducidas a un peso razonable. Tened en cuenta que los navegadores
no muestran nunca el mismo aspecto de las páginas: depende
de la pantalla, su configuración, etc. Cuidad, pues, de definir
el tamaño en que queréis que sea mostrada la imagen
en vuestra página web.
El formato GIF
Este es el formato que se utiliza
casi siempre para los iconos de pantalla, es decir, aquellos elementos
que sirven para hacer listas, las barras separadoras, etcétera.
En Internet podéis encontrar verdaderas bibliotecas de iconos,
de entre las cuales elegir los que os parezcan más atractivos.
Realizad una búsqueda desde cualquier buscador con la expresión
«icono» o «bibliotecas de iconos» (en inglés «icon» e «icon
libraries», respectivamente), y seguro que encontráis multitud
de elementos para aderezar vuestra página. La razón
de la popularidad de este formato para los iconos es que permite
las transparencias, con lo cual los iconos se funden sobre el fondo
de la página, dando un resultado altamente estético.
Otra utilidad de este formato
es el GIF entrelazado, del cual podéis encontrar información
en la Guía de Aprende con Internet. A pesar del efecto que
despliegan mientras se están descargando, siguen pesando
lo suyo, con lo cual el formato JPG sigue siendo el más aceptado
para las fotografías.
¿Cómo saber el peso
de una imagen?
Buscad la imagen en la carpeta
donde se encuentre y, con el cursor situado encima del icono, pulsad
el botón derecho del ratón. Se os abrirá un
cuadro de diálogo contextual en el cual podéis elegir
la opción «propiedades». El ordenador os facilitará
a continuación toda la información sobre esa imagen:
En el apartado de los mensajes
embotellados hemos hecho referencia al peso de una página
web, un documento o cualquier objeto que manejemos con el ordenador.
Esta expresión, propia de argot de Internet, designa la cantidad
de bits, kilobits o megabits que ocupa dicho objeto.
Cuando hablamos de páginas
web, conviene tener en cuenta que el peso de los objetos contenidos
en la misma sea razonablemente ligero, a fin de no aburrir al visitante
mientras su ordenador descarga dichos objetos de Internet. Y ya
se sabe que, en horas punta, el proceso se ralentiza hasta la exasperación,
pudiendo provocar la deserción de nuestro eventual visitante.
Los objetos que más memoria
ocupan son siempre las imágenes y los sonidos (por no hablar
de vídeos, que ya se encuentran en el capítulo de
los pesos pesados).
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