Al construir una página
web, utilizamos muchos archivos: imágenes, sonidos, documentos
html... Uno de los aspectos más delicados a la hora de producir
una página web es organizar todos los ficheros de manera
que los tengamos localizados para poder modificarlos, cambiarlos
o añadir nuevos de manera fácil y rápida.
Cualquier página web, por muy sencilla
que sea, está formada por diferentes archivos. Es importante
que antes de empezar a producir nuestra página, dediquemos
unos minutos a pensar cómo los organizaremos.
¿Porqué me conviene tener localizados
los ficheros?
Existen dos razones principales:
- Siempre que queramos añadir una imagen
(o cualquier otro tipo de fichero) tendremos que saber exactamente
donde está ubicada.
- En caso que los queramos modificar e
incluso borrar para evitar ocupar espacio con archivos que ya
no se utilizan, necesitamos saber donde los hemos guardado.
¿Cuál es la mejor manera
de organizarlos?
Existen tres opciones para organizar los
ficheros de nuestro sitio web:
-
Hay gente que piensa que lo mejor es separar por carpetas los
diferentes tipos de archivos: una carpeta para los ficheros
html, otra carpeta para los ficheros de imágenes, otra
para las animaciones, otra para los sonidos...
De esta manera, podremos tener localizados los archivos en todo
momento en función de su tipo.
Veamos un ejemplo de cómo quedaría estructurada
nuestra web:

-
La segunda opción es estructurar nuestro sitio web en
función de los apartados que tiene. Por ejemplo, imaginemos
que nuestra web habla sobre la fauna de nuestro país.
La hemos estructurado en tres grandes apartados: herbívoros,
carnívoros y omnívoros. Crearemos tres carpetas
(una para cada apartado), y dentro de cada una de ellas gravaremos
todos los ficheros relacionados con cada uno de los apartados,
independientemente que se trate de imágenes, sonidos...
De esta manera, nuestro sitio quedará organizado de la
siguiente manera:
-
La última opción es en realidad una mezcla de
las dos anteriores. Consiste en estructurar nuestra web por
capetas en función de los apartados que tenga, y dentro
de cada carpeta organizar los ficheros por subcarpetas en función
de su tipología.
Así, nuestro sitio web quedaría estructurado de
la siguiente manera:
Las tres opciones son válidas, todo depende de gustos.
Cada persona puede elegir la que mejor se adapte a sus gustos
y necesidades.
Nosotros opinamos que la mejor opción
es la tercera (sobretodo para sitios web muy grandes), ya que
nos permite tener controlados todos los ficheros rápidamente
en función de su ubicación y de su tipología.
Imaginemos que un día queremos eliminar el apartado de
animales omnívoros de nuestra web, si lo tenemos organizados
siguiendo este consejo, no tendremos que ir carpeta por carpeta
borrando a mano cada fichero relacionado con el tema, sino que
borrando la carpeta omnívoros habremos finalizado.
Seguro que habréis observado
que en las tres opciones, la página inicial (index.htm)
está ubicada en el directorio raíz del sitio web.
Es importante acostumbrarse a trabajar de esta manera, ya que
muchos buscadores buscan la página principal de nuestro
sitio web simplemente en este directorio.
|