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Abd-al-Rahman III, Califa
En el año 929,
Abd-al-Rahman III se proclamó califa
y se separó totalmente del resto del mundo musulmán, convirtiéndose en
líder político, religioso y cultural.
Este califa empezó así una nueva etapa en la historia de la
Hispania musulmana: el Califato de Córdoba, que existió entre los años
929 y 1035. Abd al-Rahman III
reunió en su persona el título de califa, jefe espiritual y temporal de
todos los musulmanes y protector de las comunidades no musulmanas bajo su
jurisdicción (cristianos y judíos), así como el de príncipe de los
creyentes (amir al-muminin).
Esplendor
Cordobés
La época del Califato de Córdoba es el período de
máximo esplendor político, económico, comercial y cultural de al-Ándalus.
El poder del califa se basaba en el ejército
profesional y sus fronteras estaban protegidas por marcas o zonas
militares.
Los impuestos permitían mantener la administración.
Los que más pagaban eran los mozárabes, cristianos que vivían en
territorio musulmán y que pagaban impuestos para poder practicar su
religión. Los reinos cristianos del Norte rindieron vasallaje al califa
y le pagaban tributos.
En
ocasiones, los musulmanes invadían los territorios del Norte, saqueando
las tierras cristianas, como las que realizó el famoso guerrero al-Mansur
(940-1002).
Córdoba,
centro del poder en Europa
El poder del Califato andaluz también es
extendió a Europa occidental, y hacia el año 950 el Imperio Romano-Germánico
intercambiaba embajadores con el Califato cordobés. Unos años antes,
Hugo de Arles pidió salvoconductos al potente Califato español para el
tráfico de sus barcos mercantes por el Mediterráneo. Las pequeñas
plazas fuertes cristianas del norte de la península se convirtieron en
modestas posesiones feudales del Califato, al que reconocían su
superioridad y arbitraje.
El
poder andaluz se basó
en una gran capacidad económica,
fundamentada en un importante comercio, una industria artesana desarrollada, y una técnica agrícola, que era
mucho más eficiente que cualquier otra del resto de Europa. Tenía una economía basada en la moneda, y la introducción de
la acuñación fue fundamental en su esplendor
financiero. La moneda cordobesa de oro se convirtió en la más importante
de ese periodo.
Por lo tanto, el Califato de Córdoba fue la primera
economía comercial y urbana que floreció en Europa desde la desaparición
del Imperio Romano. La capital y ciudad más importante del Califato, Córdoba
era la principal ciudad europea de esa época.
preparado
por Lupe
y Victoria
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