Granada
fue el único reino musulmán que sobrevivió el empuje de los
reinos cristianos del norte en el siglo XIII. Pero finalmente cayó ante
el asedio militar montado por los Reyes Católicos y las intrigas político-diplomáticas
del Rey Fernando, en enero de 1492. Con la caída de Granada se completó
la Reconquista y se alcanzó la unidad religiosa, cultural y política de
España.
El
reino de Granada
fue el último reino musulmán de la península Ibérica que existió como
entidad política independiente en dos periodos distintos de la historia
de al-Ándalus. También se le conoció como reino Nazarí de Granada.
Tras la desaparición
del califato de Córdoba (1031) surgió como reino taifa bajo la soberanía
berebere de los Ziríes, hasta que en el año 1090 fue conquistado por los
almorávides.
El reino Nazarí de
Granada se volvió a formar tras el hundimiento del Imperio Almohade. Su
fundador, Muhammad I (1237-1273), pertenecía a la familia árabe de
los Banu Nasr (de ahí el nombre Nazarí). Aparte de la capital, sus
enclaves más importantes fueron Málaga y Almería. Finalmente, el emir
granadino se convirtió en tributario de los reyes castellanos para
mantener su independencia.
Entre las razones de su supervivencia a lo largo de más de 200
años se encuentran las barretas montañosas (Sistema Penibético) que lo
protegían, la ayuda de los benimerines, guerreros musulmanes llegados del
África, y las crisis políticas y guerras civiles de el reino de Castilla
durante el siglo XIV.
Durante
el siglo XV sufrió debido a las frecuentes luchas entre las familias
nobles que querían el trono granadino, luchas que lo llevaron a su
desaparición.
Su
población era elevada, pues allí se refugiaron muchos de los musulmanes huidos
de al-Ándalus ocupado por los cristianos.
Su
agricultura era muy variada, siendo su principal actividad la industria de
la seda. Sus artesanos eran muy famosos por la gran calidad de su
trabajo. Este reino destacó
por su riqueza y su importancia cultural y artística.
Su
último sultán fue Abu Abd Allah (Boabdil)
(c. 1459-1528),
último rey Nazarí de Granada (1482-1492), hijo del rey de Granada Muley-Hacén
(Abu-l-Hasan ‘Alí). Este es aquel rey que la tradición nos
recuerda que lloró desconsoladamente al perder su hermoso reino.
Pese a la constante presión de Castilla, el
reino de Granada logró sobrevivir como último resto del poder musulmán
en la península Ibérica hasta el año 1492, en que fue conquistado por
los Reyes Católicos, para pasar a formar parte de la Corona de Castilla.
preparado
por Loreto y Carlos
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