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Principales
taifas ordenadas por orden alfabético:
Albarracín
(Teruel), pequeña taifa de los beréberes arabizados Banu Razín desde
1013 hasta el 1104, año en que fueron conquistados por los almorávides.
Algeciras
(Cádiz), plaza de los hammuditas, dinastía árabe descendiente del
profeta muy vinculada al Magreb y que gobernaban también en Málaga,
Ronda, Ceuta y Tánger hasta aproximadamente el 1048, en que una rama de la
familia, en la persona del príncipe Muhammad, independiza la plaza.
En el 1055 es conquistada por Sevilla.
Almería.
El eslavo Jayrán, destacado ex esclavo palatino se impone hacia el 1014
en el importante puerto y plaza de Almería siendo sucedido a su muerte en
1028 por otro eslavo, Zuhayr. En 1038 se sometió al rey de Valencia Abd
al-Aziz, nieto de Almanzor que envió como gobernador al walí Man que se
independiza a su vez, encabezando una dinastía que se prolonga con su hijo
y su nieto hasta que en 1091 los imparables almorávides africanos que habían
invadido la península acaban también con la independencia de
este reino.
Alpuente.
(Teruel). La pequeña taifa de Alpuente o Al-Sahla es como la de Albarracín
un antiguo territorio berebere. Los Banu Qasim serán reyes desde el 1009
hasta el 1104-1107.
Arcos.
(Cádiz). Los beréberes Zanata del clan Jizrún llegados a estas tierras
apenas veinte años atrás se alzan en esta ciudad hacia el 1011 sucediéndose
tres reyes sobre las comarcas de Arcos, Jerez, Cádiz y la Janda hasta que
el poderoso vecino del norte, Sevilla, los anexiona hacia el 1069.
Badajoz.
Fueron de los primeros en no reconocer al califa de Córdoba ya que desde
principios de siglo el eslavo Sabur gobernaba independientemente en un
extenso reino que incluía a Lisboa y a Mérida. A su muerte, los Aftasíes, beréberes arabizados,
se entronizaron, teniendo que pagar parias o tributos al rey Fernando I de
Castilla quien amenazaba su reino. Finalmente son exterminados por los almorávides en el 1094, huyendo el útlimo de los
aftasíes a Castilla.
Baleares.
Otro eslavo, el ya rey de Denia, Muchahid ocupa las Baleares en el 1014. Caerá
luego esta ciudad en manos de Zaragoza y se proclamarán independientes
hasta que en el 1114, al ser atacada por los cristianos, piden ayuda a los
almorávides que la unen a su imperio en el 1116.
Carmona
(Sevilla), junto a Morón, Arcos, Niebla ó Ronda forma un arco de pequeñas
taifas que bordean la poderosa Sevilla. Los beréberes Birzalíes de la
tribu Zanata gobernarán conociéndose cuatro príncipes soberanos hasta
que fue conquistada por Sevilla hacia 1067.
Córdoba.
Como sede del califato fue la última en proclamarse independiente como
república en 1031. Regida por los Banu Chafar, familia árabe asentada en
la región tres siglos antes, padre, hijo y nieto se sucederán en el gobierno hasta
ser conquistados por los sevillanos en 1070. Entre 1075 y 1078 cayó en
manos del reino de Toledo, y tras ser recuperada por Sevilla, la tomaron
los almorávides en 1091.
Denia
(Alicante). Desde el 1015 un eslavo gobernaba en estas tierras levantinas
siendo sucedido por su hijo que en 1076 fue destronado por el rey de
Zaragoza.
Granada.
Conocida como Elvira hasta
ese siglo en que los beréberes Ziríes de la tribu Sinhacha, hacia el
1013, obtienen esa cora como premio a su participación en los últimos
episodios califales. Fue su primer emir Zawí ben Zirí. Le sucede Habus
(1019-1020) y Badis, que conquistará el reino de Málaga en 1057
engrandeciendo su estado. En el 1090 el rey Abd Allah fue destronado por
los almorávides, pero alcanzará un alto grado de esplendor a partir del
momento en el que Muhammad Alhamar
funde el reino nazarita en el 1240.
Huelva.
Hacia el 1012 en la actual capital onubense se proclamó rey al árabe Izz al-Dawlat
gobernando una zona conflictiva muy disputada entre pequeños reinos como
Niebla, Mértola ó Silves, hasta que en el 1051 fue conquistada por Sevilla poniendo fin a su
independencia.
Málaga.
Capital de los hammuditas, noble familia árabe muy berberizada por su
larga permanencia en el Magreb. Alí ben Hammud que
había participado en las guerras civiles califales, cruza desde sus
posesiones en el Magreb a al-Ándalus tomando Algeciras, Málaga, Almuñécar,
y la capital, Córdoba donde se proclama califa en el 1016. Su hermano Al-Qasim
le sucede como califa de Córdoba hasta el 1021 pero pierde esta ciudad
mientras en Málaga su sobrino Yahya bin Alí se proclamará califa,
recuperando poco después Córdoba, capital que abandona pocos años después
pues no interesaba económica ni políticamente mantenerla, concentrándose
en su reino de Málaga, donde los hammuditas ostentarán el título de
califas, únicos que así lo harán en al-Ándalus por ser descendientes
del profeta. A Yahya I le sucede su hermano Idris I (1027-1039) que tendrá
un próspero reinado y defendió al señor de Carmona en guerra con
Sevilla. Con su sobrino Idris II (1039-1046 y 1053-1055) empieza la
decadencia hammudita pues arrebata el trono al heredero Muhammad I y se
agudizan las luchas internas. Mohamed I logra ser proclamado rey
(1046-1053) pero Idris II se mantiene en Tánger, Ceuta y Ronda, y
Algeciras se independiza. Muhammad II, hermano de Muhammad I gobierna
desde 1055 a 1057, y cuarto hijo de Idris I, no pudo oponerse al avance de
los ziríes granadinos que aprovecharon la debilidad para anexionarse este
reino.
Mértola
(Bajo Alemtejo, Portugal). Como Huelva era gobernada por un antiguo linaje
árabe-andalusí, y siguió la misma suerte al ser conquistada por Sevilla
en 1044-1045.
Molina
de Aragón (Guadalajara). Inicialmente dependiente de Toledo, por su
posición estratégica entre el Tajo y el Ebro será campo de luchas entre
Toledo y Zaragoza, si bien obtendrá una práctica independencia que es
reflejada en el Cantar del Mio
Cid que cuenta como gobernaba la ciudad Ben Galbón a finales del
siglo XI.
Morón
(Sevilla). En manos de los Dammaríes, clan de la tribu Zanata oriundos de
Túnez, conocerá tres emires entre 1013 y 1066 en que son conquistados,
como no, por Sevilla.
Murcia.
Estuvo unida inicialmente a los reinos de Almería, y luego a Valencia hasta que en
1063 los Banu Tahir, de origen árabe, se independizan hasta ser conquistados por Sevilla en 1078,
aunque siempre en rebeldía hasta ser conquistados por los almorávides en 1091.
Niebla
(Huelva). Los árabes Yahsubíes gobiernaron esta plaza de fuertes murallas
aún hoy conservadas. Tres reyes se sucedieron hasta ser dominados por
Sevilla en el 1053-1054.
Ronda.
(Málaga). Los beréberes Yafraníes gobiernaron la ciudad desde 1014 ó
1016. Su primer emir Abu Mur fue apresado por Sevilla. Su tercer rey murió
luchando contra los sevillanos que la tomaron en 1065.
Santa
María del Algarve (Faro, Portugal). La hoy ciudad de Faro se
independizó con el muladí Ibn Harun desde 1013 hasta 1041. Sucedido por
su hijo que sucumbió ante el imparable avance expansionista del reino
de Sevilla entre 1051-1052.
Sevilla.
Fue la gran taifa conquistadora, pues se anexionó todas las taifas del entorno
excepto Badajoz , Granada y Toledo con las que siempre estuvo en guerra.
Fundado el reino por los cadíes Abbadíes de origen árabe en 1023, se
suceden Ismail, Muhammad,y al-Mutadid, quien entre 1042 y 1069 se anexionó
Mértola, Niebla, Huelva, Faro, Silves, Algeciras, Ronda, Morón,
Carmona y Arcos. Su hijo al-Mutamid, gran poeta, conquistó Córdoba,
y Murcia hasta que fue deportado por los almorávides (1091) a el Magreb
muriendo en Agmat donde se conserva su tumba.
Silves
(Algarve, Portugal). El notable árabe Isá se alzó independiente en este
pequeño estado cercano a Faro, hasta que dos o tres descendientes después
fueron conquistados por los sevillanos hacia 1063.
Toledo.
Cuando el poder califal agonizaba hacia el 1010, los toledanos dejaron de
obedecer a Córdoba. En 1018 los Zennún, beréberes arabizados, llegan al
poder siendo su rey al-Zafir. Le sucedió el gran al-Mamún, que tomó Córdoba
pero tuvo que pagar parias al rey Fernando I de Castilla desde el
1058, y al-Qadir, que perdió Córdoba y otras tierras ante Sevilla y tenía
que pagar cada año mayores tributos o parias al rey castellano por su
ayuda, hasta que su pueblo lo destronó en el 1080. Alfonso VI de Castilla
le ayudó a recuperar el trono en 1081, pero viendo la debilidad de
Toledo, la conquistó en 1085, instalando en Valencia al depuesto rey
toledano. Precisamente la caída de Toledo y la influencia sobre Valencia
decidió a los reyes de taifas a pedir auxilio a los poderosos almorávides
que estaban conquistando todo el Magreb. Los almorávides desembarcaron y
vencieron a los castellanos en Sagrajas (1086) y terminaron imponiéndose
sobre todas las taifas.
Tortosa
(Tarragona). Como en el resto del Levante fue reino eslavo conociéndose
cuatro reyes hasta que fueron conquistados por la taifa de Zaragoza, y por
los almorávides en los primeros años del siglo XII.
Valencia.
Independiente de Córdoba desde 1009, dos eslavos, Mubarak y Muzzafar
gobernarán la comarca hasta su muerte, entonces se proclama rey a un
nieto de Almanzor, que instauran la dinastía amirí hasta 1065-1075 que
fueron conquistados por Toledo, y 1075-1086 fecha en que al-Qadir de
Toledo con ayuda castellana recuperó la ciudad que gobernó hasta su
asesinato en 1092. Tras duros asedios, el Cid entra en Valencia en 1094, y
en el 1102 la ganaron los almorávides.
Zaragoza.
La familia árabe-andalusí de los Tuchibíes, gobernadores de la región
desde siglos atrás gobierna hasta el 1039 que
Sulayman bin Hud instaura su dinastía. Cinco reyes hudíes se suceden y
en este tiempo se separan temporalmente las taifas de Tudela, Huesca,
Calatayud, Lérida lo que aprovechan navarros, aragoneses y catalanes para
conquistar territorios.
Al
decaer el poder de los almorávides a mediados del siglo XII nuevamente
resurgen reinos de taifas hasta que una nueva invasión norteafricana, los
almohades, acaban con ellas para renacer de nuevo tras la caída de éstos
(S. XIII), aunque ya sólo Granada resistirá al empuje cristiano hasta
1492.
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