La ciudad de Guadix cuenta con un
importante abanico de personajes que han destacado en diversos campos.
Entre ellos:
Abuchäfar
Abentofäil
(1110-1185): Médico, astrónomo y filósofo. Autor de “El viviente hijo
del desierto” y de “El filósofo autodidacto”.
Shusthari
(1212-1269): Poeta místico que influyó de forma decisiva en autores
posteriores.
Antonio Mira de Amescua (1574-1644): Autor de diferentes obras teatrales como: “El
esclavo del demonio”, “La mesonera del cielo”..., y autos sacramentales.
De carácter fuerte y complejo, que se refleja en el argumento complicado
de sus obras, mantuvo fuertes polémicas con el cabildo catedralicio.
Pedro de Mendoza
(¿1489?,¿1499?-1537): Será “criado de la Casa Real y gentil hombre del
Emperador” Carlos V y con él estará en Italia e Inglaterra. Encabeza la
expedición española, conquistadora y colonizadora que dará como
consecuencia la fundación de Buenos Aires. Fue humanista y hombre del
Renacimiento.

Torcuato Ruiz del Peral (1708-¿?):
escultor nacido en Exfiliana, que dejará en la Catedral accitana
una gran obra escultórica: coro y púlpitos. Su obra se
encuadra en la “escuela granadina”.
Torcuato Tárrago y Mateos (1822-1889): Desarrolló una gran actividad periodística (Ej.:
El Independiente) y musical. Entre sus novelas destaca “La caza de las
palomas”.
Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891): Autor de diferentes
obras, algunas ambientadas en el Guadix del siglo XIX, entre las que
destacan “El niño de la bola”, “El sombrero de tres picos” o “Diario de
un testigo de la guerra de áfrica”.
También es de destacar su trabajo en el
campo periodístico mediante la dirección de algunos periódicos, como “El
látigo” (desde donde realiza una dura crítica a Isabel II) o la
fundación de “La Redacción”. Posteriormente participará en la vida
política del país como diputado y senador (Cuba).
Padre
Poveda(1874-1936): Nacido en Linares llega a Guadix donde termina su
carrera sacerdotal y donde desarrolla una intensa labor social y
evangelizadora en las Cuevas que rodean la ciudad donde fundó las
escuelas del “Sagrado Corazón de Jesús”. Ya, fuera de Guadix, a partir
del 1911, fundó “academias”, que serán el germen de la posterior
Institución
Teresiana.