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Amor y sexo |
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Los griegos, que se dedicaron a pensar en profundidad sobre los aspectos más importantes de la vida, desarrollaron a partir de sus elucubraciones una teoría sobre la unidad del alma, la mente y el cuerpo. Y no se ciñieron exclusivamente a la filosofía y a las ciencias. Consideraban que las necesidades del cuerpo eran igualmente importantes para mantener una vida armónica y bella. Y en consecuencia, practicaban sus deportes completamente desnudos y convertían, sin ningún atisbo de vergüenza, sus intelectuales simposiums en calientes orgías. Las mujeres, excluídas de las prácticas deportivas, se esforzaban en cuidar su cuerpo mediante la cosmética y el uso de vestiduras y peinados muy elaborados. No obstante, existe una importantísima diferencia entre las dos principales culturas de la antigüedad clásica. Mientras las mujeres romanas habían alcanzado un alto grado de independencia y libertad, las griegas vivían en una sociedad machista. Casi siempre encerradas en casa (ni siquiera salían a hacer la compra), su única misión consistía en la concepción y crianza de los hijos.
Además,
muchas mujeres mantenían en secreto relaciones lésbicas. La poetisa Safo había
descrito estas prácticas ya en el siglo VII antes de nuestra era. Dirigía un
internado para jóvenes muchachas en la isla de Lesbos, en el que no se impartían
sólo conocimientos espirituales. La misma Safo tenía fama de disoluta y
sensual y, aunque eran muy pocos los atenienses capaces de entender sus
apasionados poemas de amor escritos en el dialecto de la isla, desde entonces
la homosexualidad femenina tomó el nombre de amor lésbico. Pero este tipo de amores eran secretos e íntimos, lo que no sucedía en el caso de los hombres. Éstos declararon la homosexualidad con adolescentes de interés pedagógico , y siempre que tenían oportunidad se mostraban en público con sus jóvenes amantes. De entre los comportamientos sexuales menos aceptados entre los griegos, el incesto ocupa el primer lugar. |