VEMOS SIMETRÍA

[ Mirando el espejo Espejos Alabeados ]

Nuestra experiencia visual es muy rica en visiones simétricas.

Tanto vemos imágenes simétricas cuando contemplamos el agua tranquila de un río o de un lago como cuando usamos espejos o calidoscopios. En el proceso de ver simetrías en superficies reflejadas, interviene la geometría de los espejos planos o torcidos, el fenómeno físico de reflexión de la luz, el proceso fisiológico de nuestra visión... y el hecho psicológico de nuestra imaginación.

 

MIRANDO EL ESPEJO

 

Un espejo es un objeto que gracias a la reflexión de los rayos de luz permite ver imágenes simétricas de una cosa cualquiera colocada enfrente. Según la forma del espejo y la cualidad de los materiales para hacerlo, encontramos a lo largo de la historia una curiosa evolución de este objeto. Los espejos más antiguos se han encontrado son los egipcios, que consistían en un disco pulido, de plata, de oro o de bronce.

 

Pero los espejos tienen muchas aplicaciones, tal vez poco conocidas: pasaron a formar parte de instrumentos científicos. Tanto en microscopios como en las modernas instalaciones de almacenaje de energía solar, los espejos han jugado un papel fundamental de precisión.

 

Hoy, los espejos de uso técnico se hacen mediante láminas de plástico metalizado, consiguiendo así muy buenas imágenes de alto interés científico, por ejemplo, en Astrofísica. Un espejo plano nos permite visualizar correctamente la simetría respecto al plano del espejo. De acuerdo con la ley de la reflexión de la luz que nos asegura que el ángulo de incidencia de un rayo luminoso es igual a su ángulo de reflexión, todo objeto colocado delante del espejo plano da una imagen (llamada virtual), que tiene las mismas dimensiones y forma que el objeto y parece estar tan alejada detrás del espejo como lo está el objeto por delante de él.

Precisamente la inversión delante-detrás crea una imagen en que las posiciones derecha e izquierda están invertidas (no así las posiciones arriba-abajo...).

 

ESPEJOS ALABEADOS

 

La simetría respecto a un espejo plano cambia las orientaciones derecha-izquierda pero es respetuosa con los formatos de los objetos. Si se construyen espejos alabeados, entonces se obtienen visiones de simetría deformada o distorsionada. Según como sea la curvatura de un espejo podemos obtener imágenes estilizadas, ampliadas, invertidas... Hay infinitas posibilidades, tantas como superficies podemos reflejar. Hay que remarcar que hay cinco tipos básicos de espejos alabeados: el convexo, el cóncavo. cilíndrico convexo, cilíndrico cóncavo y el paraboloide hiperbólico (en forma de silla de montar a caballo).