El mono sensible

 

Érase una vez un mono que se llamaba Joaquín. 
E
ra muy sensible le afectaba todo lo que le decían. 
Él era muy bueno porque ,
aunque sabía lo que le iban a contestar,
 les decía a los demás  animales:
-Hola buenos días.- 
Y le contestaban:
-adiós feo-

Él ayudaba a los demás animales 
y en vez de darle las gracias
 se marchaban corriendo.


 Un día se miro en el mar y dijo. 

-Tienen razón, sí que soy feo-

Y al irse oyó una voz decir.

- aunque sean más guapos que tú, 
tú tienes el corazón mucho mas grande que los suyos-.

  

  MORALEJA: Mejor ser bueno por dentro que bello por fuera.

 

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