La araña y las hormigas

    Érase  una vez una araña hambrienta que fue a buscar comida. Encontró un hormiguero y en la entrada, construyó su telaraña: Hormiga que salía,  hormiga que atrapaba la araña y se la comía.

        Las hormigas estuvieron mucho tiempo sin salir de su hormiguero por miedo a que la araña se las comiera.                  

Un día todas las hormigas decidieron que tenían que salir a por comida porque allí dentro se les estaban agotando las provisiones y se iban a morir.

Como no podían salir de una en una, se les ocurrió una idea muy buena:

-¡Nos uniremos para vencer a la araña!, dijo la hormiga más lista.

Con las piedrecillas que tenían en su hormiguero rompieron la telaraña, pues entre todas tenían mucha fuerza, y así la araña tuvo que marcharse a otro lugar donde le tuvieran miedo, pues allí, sus enemigas, las hormigas, habían descubierto que, entre todas, podían vencerle.

 

MORALEJA: Aunque seas muy pequeño, si te unes a muchos como tú, puedes salir ganando.

 

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