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Mi bisabuelo se había puesto malo y mi abuela mi madre y sus hermanos tuvieron que ir al pueblo ( San Cipriano- León) a cuidarle. Era durante el curso, así que mi madre y sus hermanos tuvieron que ir al colegio en el pueblo. La profesora era muy severa y si los niños llegaban tarde los castigaba. Ese día mi madre se había levantado un poco más tarde e iba de camino al colegio a toda prisa para no llegar con retraso. Por el camino toda la gente la iba saludando pero ella iba tan concentrada que no les hacía caso . De repente se le cruzaron en el camino un grupo de vacas que salían del establo y se iban a los prados a pastar. Mi madre estaba tan absorta en su carrera que no se dió cuenta de que una vaca se atravesó en su camino :
¡ Plash! ¡Chocan ! ¡ Cae mi madre al suelo ! ¡Cae la vaca al suelo ! Todos los vecinos salieron corriendo de sus casas gritando y pensando - ¡ Pobre niña! ¡ Seguro que se ha roto un brazo, o una pierna, o la cabeza, pero ... mi madre se levantó y salió corriendo y sin hacer caso a nadie. Todos le preguntaban : - ¿Te ha pasado algo? Y ella sólo sabía contestar: - ¡ Que llego tarde , que llego tarde! Para vuestra tranquilidad os diré que a mi madre no le había pasado nada, no se había hecho ni un rasguño.
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La Autora |
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Esta historia me la contó mi madre Margarita González Fernández de 40 años. A mí me pareció muy divertida. Yo soy Estela Fernández González, de 5º de Primaria.
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