Soy Enrique y os voy a hablar de La Tierra

   La Tierra es un planeta con unas condiciones que favorecen la existencia de seres vivos. Estas condiciones son: una temperatura media de su superficie de 15 grados centígrados, una atmósfera con oxígeno y la presencia de agua en forma sólida, líquida y gaseosa. Siete de cada diez partes de su superficie están cubiertas de agua, de ahí su nombre de planeta azul. Los mares y océanos también ayudan a regular la temperatura. El agua que se evapora forma nubes y cae en forma de lluvia o nieve, formando ríos y lagos. En los polos, que reciben poca energía solar, el agua se hiela y forma los casquetes polares. El del sur es más grande y concentra la mayor reserva de agua dulce. La corteza del planeta Tierra está formada por placas que flotan sobre el manto, una capa de materiales calientes y pastosos que, a veces, salen por una grieta formando volcanes. La densidad y la presión aumentan hacia el centro de la tierra. En el núcleo están los materiales más pesados, los metales. El calor los mantiene en estado líquido, con fuertes movimientos. El núcleo interno es sólido. Las fuerzas internas de la Tierra se notan en el exterior. Los movimientos rápidos originan terremotos. Los lentos forman plegamientos, como los que crearon las montañas. El movimiento rotatorio y el núcleo metálico generan un campo magnético que, junto a la atmósfera, nos protege de las radiaciones nocivas del Sol y de las otras estrellas.
    La Tierra tiene un satélite: la luna.
   Al igual que los demás planetas del Sistema Solar, la Tierra gira sobre sí misma al mismo tiempo que va girando al rededor del Sol. Estos movimientos se llaman rotación y translación.

    La Tierra, como los demás cuerpos celestes, no se encuentra en reposo, sino que está sujeta a más de diez movimientos.
   Vamos a ver los cuatro más importantes:
 

   El movimiento de rotación: Es el que realiza la Tierra al girar sobre su eje, como una peonza. El tiempo que tarda la Tierra en realizar un giro completo sobre sí misma se llama día. Un día dura 24 horas. Este movimiento origina la sucesión de los días y las noches.
  
El movimiento de translación: Es el que realiza la Tierra al describir su órbita alrededor del Sol. La órbita terrestre es casi circular. El tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol se llama año. Un año dura 365 días.

   El eje de rotación de la Tierra está inclinado y se mantiene así durante su movimiento de translación. Esto provoca que los rayos solares lleguen a la Tierra con diferente inclinación según el punto de la órbita en el que se encuentre, lo que origina las estaciones.
   Cuando los rayos llegan a una zona muy inclinados decimos que en esa zona es invierno. Cuando, por el contrario, llegan casi verticales decimos que es verano. 

 

   Los movimientos de rotación y traslación serían los únicos que la Tierra ejecutaría si ésta fuese completamente esférica, pero al ser un elipsoide de forma irregular aplastado por los polos la atracción gravitacional del Sol y de la Luna, y en menor medida de los planetas, sobre el ensanchamiento ecuatorial provocan una especie de lentísimo balanceo en la Tierra durante su movimiento de traslación. Este movimiento recibe el nombre de precesión.

   Hay un segundo fenómeno que se superpone con la precesión, es la nutación,. Es un pequeño movimiento de vaivén del eje de la Tierra. Como la Tierra  no es esférica, sino achatada por los polos, la atracción de la Luna sobre el abultamiento ecuatorial de la Tierra provoca el fenómeno de nutación. Para hacernos una idea de este movimiento, imaginemos que, mientras el eje de rotación describe el movimiento cónico de precesión, recorre a su vez una pequeña elipse o bucle.