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| Permíteles entrar en contacto con los libros desde su más tierna infancia: que los toquen, que los muerdan, que jueguen con ellos. En definitiva, que los perciban como una fuente de placer y no como un objeto de lujo. |
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| Explícales cuentos a menudo, y si es posible, cada noche. Los libros tienen la capacidad de estimular los cinco sentidos de los niños. Prueba apuestas arriesgadas: libros de diferentes texturas; libros perfumados; libros visualmente atractivos… Cualquier formato es válido |
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| Contribuye a que sus hijos aprecien el valor de los libros. Haz de los libros un regalo habitual para tus hijos y un premio por su buen comportamiento. Es una buena manera de que ellos comprendan su valía |
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| Para cuando comienzan a leer |
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| Sé un buen ejemplo para tus hijos: procura que te vean leer en casa, crea un ambiente doméstico propicio para la lectura y plantéate dedicar al ejercicio de leer una franja horaria determinada y un espacio físico concreto donde impere el silencio y se fomente la reflexión y el diálogo. |
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| Intenta adecuarse a sus gustos y preferencias. Sorpréndeles situándote a su nivel, prestando atención a sus inquietudes. Descubre qué tipo de programas televisivos les llaman la atención y busca su correspondencia literaria. |
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| Fomenta el sentido lúdico de la lectura: acude con tus hijos a ferias del libro, visita librerías, asócialos a la biblioteca del barrio e incluye en los paseos dominicales un tiempo de relajación destinado a la lectura, ya sea en el parque, en la playa o en cualquier otro lugar de recreo |
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| Colabora con tus hijos para hacer de la lectura un hábito. Suscríbeles a alguna publicación que les guste e insta al resto de la familia a que les obsequien con libros. |
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| No le obligues a leer bajo ningún concepto. Resultaría contraproducente. Intenta que no asocien los libros a la escuela ni que perciban la lectura como un deber. Comenta con ellos los libros que leen y anímales para que hagan lo propio. |
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| Hazles ver que la gran mayoría de las películas que les gustan y los videojuegos por los que se pirran no son más que adaptaciones de libros. Vela por la buena reputación de los libros. |
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