Las bases de una vida saludable se deben establecer durante en los primeros años de vida. El papel de los padres es fundamental para que los hijos adquieran unos buenos hábitos alimenticios. A continuación listamos una serie de recomendaciones cuyo seguimiento garantizará una alimentación sana y equilibrada para sus hijos.
Cumple con las cinco comidas al día: el desayuno, el almuerzo (a media mañana), la comida, la merienda y la cena, e incluye en la dieta diaria la fruta y la verdura;
Intenta que la dieta diaria sea variada (combinando los distintos grupos de alimentos), agradable (añadiendo distintos sabores y texturas) y adaptada en lo posible a los gustos de tu hijo;
Elimina cualquier rastro de comida basura en casa. Si no hay productos de bajo valor nutritivo en casa, tu hijo se acostumbrará a comer sano; a cambio, enséñales la pirámide de alimentos y juega con ellos a ¡Buen Provecho!
No le permitas pasar más de dos horas al día delante de la televisión (o el ordenador) e incúlcale y participa en algún tipo de actividad física: una hora diaria de deporte y/o juego es lo ideal;
Educa a tus hijos en buenos hábitos alimenticios: asegúrate que beban siempre que tengan sed, que coman de todo un poco y no mucho de lo mismo, que respeten el horario de las comidas y que se cuiden la dentadura;
No permitas que tu hijo acuda a clase en ayunas. Si el niño acude a la escuela sin haber desayunado es probable que recurra a la bollería industrial a media mañana. Conoce cómo es la alimentación de tu hijo. Haz este test.
Encuentra la manera de añadir alimentos sanos a las comidas preferidas de tus hijos: añade vegetales en los macarrones, fruta en los cereales; llévales aperitivos sanos a la salida del colegio o después de practicar actividades físicas, cuando se les abre el apetito;
Haz a tus hijos partícipes de la filosofía de comer sano: permíteles participar en las pequeñas tareas de la cocina, llévalos contigo al supermercado, explícales las propiedades de cada alimento y porqué es importante comer de todo;
Apaga la televisión mientras se come en casa e intenta que pasen un rato divertido en el momento de darles de comer: utiliza recipientes graciosos, haz figuras con las frutas y verduras, combina los colores de los alimentos y no plantees la hora de comer como una obligación.