Sugerencias para enseñar a ver la tele

El reto de educar a nuestros hijos y alumnos en un consumo moderado y reflexivo de los medios de comunicación requiere la actuación conjunta de padres y educadores. Los mensajes que se emiten en la televisión a menudo contradicen a los que se transmiten en la escuela. En esta sección listamos una serie de recomendaciones que pueden ayudar a nuestros hijos a discernir lo bueno que tiene la televisión de lo menos bueno.

Para padres:

  1. Supervisa los programas que ven tus hijos y razona las selecciones que hagas; limita la cantidad de tiempo que pasan ante el televisor (no más de tres horas diarias en edades tempranas); no permitas que se queden enbobados con la publicidad engañosa ni con los espacios sensacionalistas.

  2. Incúlcales la conveniencia de mantener un equilibrio en las actividades a las que dedican su tiempo de ocio: no sólo existe la televisión y el ordenador; deben adquirir el hábito de hacer deporte y salir a jugar con los amigos.

  3. Fomenta el consumo crítico y racional de los medios audiovisuales, en general, y de la televisión en particular; explícales a tus hijos qué está bien y qué no lo está tanto en los programas que ven, incluidos los informativos; hazles entender por qué algunos programas no son adecuados para ellos.



Para profesores y educadores:

  1. Aprovecha en tus clases el potencial didáctico de los medios de comunicación; usa los vídeos documentales como herramienta de apoyo en tu materia; ayuda a tus alumnos a reflexionar sobre la realidad (en ocasiones engañosa) que muestra la televisión; orienta a tus alumnos con el fin de que tengan un criterio propio de interpretación del mundo.

  2. Haz uso de tu criterio educativo para enfrentarte a los valores nocivos que transmite la televisión y que amenaza con incidir negativamente en la personalidad de los niños: ante el dirigismo de los medios, enseña a interpretar los mensajes de manera objetiva; ante la frivolidad y el sensacionalismo, inculca el valor del esfuerzo y el trabajo.

  3. Defiende en tu escuela la necesidad de educar a los alumnos en el uso y consumo de los medios de comunicación e insiste en la conveniencia de formar a los docentes interesados en educar sobre estas disciplinas; propicia un debate en tu centro educativo para potenciar la educación en valores.