Recuperamos uno de los debates que se han tratado en el foro de Entre padres y que cuadra con el monográfico vigente: el tiempo libre de los niños y cómo los padres podemos intervenir para hacer de las actividades de ocio algo productivo para su educación. La cuestión que se plantea es si a causa del poco tiempo que pasamos con nuestros hijos e hijos, el colegio y los amigos influyen más en el desarrollo de su personalidad que sus propios padres. Opina.
"(...) Un colegio donde no le dejen jugar hará de él un niño tímido, sin habilidades sociales para estar entre sus iguales (...). De hecho, hay gente que procura todo lo contrario: contrarrestar el daño que han hecho otros procurando ir más con ellos, recordándoles lo mucho que valen... hay muchas maneras de impedir jugar. Por ejemplo, utilizando el pretexto de que tienen que estudiar (mandando muchos deberes, no dejándoles salir al recreo con los demás porque tienen que hacer cuentas, caligrafía, etc.) Si esto pasa una vez al año, no ocurre nada. El problema es la repetición..."