
El
día 1 de noviembre, de cada año, se celebra el Día
de Todos los Santos, lo que en la versión americana se conoce
como la noche de Halloween.En España este día se honra
a nuestros difuntos, llenándose de colorido los cementerios,
con una multitud de flores de todo tipo con las que se adornan las
tumbas de los seres queridos.
Por otro lado, es indispensable para estas fechas el hacer referencia
a los dulces más típicos y tradicionales, que se
elaboran con motivo de esta festividad. Podemos encontrar en cualquier
pastelería que se precie los buñuelos de viento
(cuenta la tradición que cuando te comes un buñuelo
sacas un alma del purgatorio); los huesos de santo, que son dulces
de azúcar y huevo que fingen el canibalismo sacro (si uno
se come a los muertos simbólicamente es porque los quiere
y no les tiene miedo); en Galicia se hacen unas empanadas que
se comen en los cementerios; y en toda Cataluña se hace
un dulce conocido con el nombre de panallet, elaborado con almendra
y azúcar.