El 17 de junio se celebra el Día Mundial de la Desertización
y la Sequía y por ello se intenta concienciar sobre lo
importante que es luchar contra estos procesos, que son algunas
de las principales causas de la pobreza.
Actualmente, más de 110 países sufren desertización,
siendo África el más perjudicado. Esta circunstancia
conduce directamente a la pérdida de tierras fértiles
y a la disminución en la productividad agrícola,
produciendo dificultades de desarrollo.
El término de desertización fue acuñado
por un silvicultor, en 1949, cuando pretendía explicar
la destrucción gradual de los bosques de las zonas húmedas
en África occidental, hasta el punto de desaparecer y convertirse
en desiertos.
La celebración de este día pretende concienciar
y comprometer también a los países que no sufren
esta problemática, para así poder ayudar a detener
las causas de la desertización y la sequía.