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La práctica de las raquetas de nieve es la solución
ideal para aquellos a los que les guste andar por la
montaña y practicar el excursionismo en invierno,
pero no les convenza del todo el ir a esquiar. No hay que pensar que las
raquetas son para recorridos tranquilos en llano; se
puede pasar con ellas por todos los terrenos por los
que pasa un excursionista, incluidas pendientes de
hasta 30º ó 35º.
Su uso se ha
extendido, en gran parte, por la comodidad que
suponen, ya que evitan hundirse en las nieves
blandas, y se agarran bien en lugares en los que la
nieve está dura, gracias a los crampones. Además,
proporcionan un paso estable en las nieves
cambiantes, y su uso evita que se moje
innecesariamente nuestro calzado y se enfríen
nuestros pies.
Las raquetas no
requieren ninguna técnica especial y el material es
ligero y poco engorroso; con un poco de práctica el
excursionista puede empezar a pasar enseguida por
cualquier terreno.

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