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Un estudio realizado por la Agencia para la
Investigación y la Calidad de la Atención de la
Salud, de Estados Unidos, ha demostrado que los
niños que se convierten en fumadores pasivos cuando
son expuestos al humo de cualquier fumador, tienen un
índice más elevado de caries dentales que los que
no lo son.Este
estudio, que ha sido publicado en un informe, en el Journal
of the American Medical Association, se ha
realizado a 4.000 niños de entre 4 y 11 años de
edad.
Un 32% de los niños
con niveles de nicotina elevado tiene caries en sus
dientes de leche, problema de salud que cuesta en
Estados Unidos 4.500 millones de dólares cada año.
Esta coincidencia
parece que viene dada por un aumento del crecimiento
de las bacterias que provoca la nicotina y,
probablemente, las madres u otras personas cercanas
al menor, propagan gérmenes en sus hijos cuando les
besan.
Esta consecuencia
del consumo pasivo del humo del tabaco se suma a
otras muchas más, que lo convierten en algo dañino
y perjudicial para todos, sobre todo para los más
pequeños.

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