CIENCIA Y TECNOLOGÍA 4 de noviembre de 2003/ EE.UU. Libélulas y peces para el espionaje
La Oficina Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos expone en su cuartel general una libélula mecánica y un robot de goma similar a un pez barbo. Los aparatos fueron creados para facilitar las tareas de espionaje y forman parte de una exposición que se realiza para celebrar el 40 aniversario de la Dirección de Ciencia y Tecnología de dicho organismo, pero no podrá ser visitada por el público general.
La libélula mecánica fue construida en los años 70 para que transportara un micrófono. El artilugio fue diseñado por un entomólogo aficionado que participó en el proyecto; funcionaba con un motor de oscilación que simulaba el movimiento de las alas y con un diminuto tanque de combustible para que se impulsara. A pesar de la creatividad de los investigadores, no consiguieron controlar el vuelo de la libélula por que las ráfagas de aire la hacían desviar de su objetivo.
La CIA también realizó pruebas con "Charlie", un robot de goma similar a un pez barbo, capaz de nadar discretamente entre otros peces, pero su misión todavía no ha sido revelada. Este invento forma parte del trabajo de investigación con tecnologías acuáticas robóticas.