El día 1 de mayo de 2002 se celebra, como cada año,
el Día Internacional del Trabajador. Más que una
simple efeméride, el Día del Trabajador simboliza,
de alguna manera, la lucha por una justa calidad de vida, y es
un medio indirecto de protesta, en algunas regiones del mundo
donde los trabajadores están inconformes con las condiciones
laborales.
El trabajo representa el modo natural mediante el cual los seres
humanos mantienen el sostenimiento y desarrollo de sus vidas,
y el de la sociedad en su conjunto. Es por ello que el derecho
al trabajo es un derecho reconocido por todas las principales
declaraciones internacionales actuales de Derechos Humanos.
Este Día quedó instituido en una conferencia internacional
de trabajadores, realizada en París en 1889, en la que
se tomó la decisión de que todos los días
1 de mayo los obreros del mundo paralizarían sus actividades.