El 19 de diciembre de 1994, la Asamblea General proclamó
el 29 de diciembre, fecha de entrada en vigor del Convenio sobre
la Diversidad Biológica, Día Internacional de la
Diversidad Biológica. La Conferencia de las Partes en el
Convenio, celebrada en Nassau en 1994, había recomendado
la designación de ese Día. Posteriormente, se cambió
la fecha al 22 de mayo, como conmemoración de la firma
de la Convención sobre Diversidad Biológica.
El Convenio sobre Diversidad Biológica pretende fomentar
el desarrollo sostenible. Sus objetivos principales son proteger
la biodiversidad y velar porque se utilice en provecho de todos.
Este Convenio fue firmado por 150 líderes de gobierno en
la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992.
Las tres metas que se establecieron fueron las siguientes: la
conservación de la diversidad biológica, la utilización
sostenible de sus componentes, y la distribución justa
y equitativa de los beneficios derivados de la utilización
de los recursos genéticos.
A lo largo de la historia, la humanidad se ha preocupado por
el medio ambiente, celebrándose diferentes actos como por
ejemplo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo
Humano en Estocolmo (1972). Varios países también
han demostrado su preocupación llevando a cabo iniciativas
en favor del desarrollo sostenible, como Tanzania, donde se formó
la Reserva de Biosfera del Lago Manyara.
Uno de los primeros en dedicarse a la diversidad biológica
fue el investigador alemán Alexander von Humboldt. Durante
su vida, Humboldt se dedicó a trabajar por la Ciencia,
a viajar y a escribir diversas obras como “Cosmos”,
publicada en cinco volúmenes.