Para acabar con la gran cantidad de medusas presentes en las costas
de España, una posible solución es integrarlas en
la cocina. Restaurantes orientales ya ofrecen en España
recetas tradicionales de su cultura o novedosas con la medusa
como protagonista. Se come la umbela (el capuchón) de textura
cartilaginosa y con sabor a mar.
Mientras en España las medusas se trituran y entierran,
en Extremo Oriente son consideradas un manjar. En China se crían
en estanques como base de recetas de la cocina imperial. En Corea
triunfa la sopa de dicho animal. En Japón suele ser consumida
en ensalada, aliñada con salsa de ciruelas en escabeche,
mostaza japonesa o salsa de soja y aceite de sésamo. En
algunos bares nipones se sirve una tapa de medusa, seca y salada,
y varias empresas quieren ir todavía más allá
y están pensando en la elaboración de refrescos
y de helados. Uno de los éxitos gastronómicos más
sonados en el país del sol naciente ha sido la creación
de galletas y tofu de medusa.
De este organismo marino se aprovecha la umbela (el capuchón).
Su textura es crujiente y gelatinosa a la vez, y sabe a mar. En
la mayoría de sus usos gastronómicos, este animal
se seca, se sala, se condimenta y es acompañado de verduras,
algas, etc.