Huerta del Rey, una localidad situada al sureste de Burgos, acoge
el I Encuentro Internacional de Nombres Raros el 9 de agosto.
Esta ciudad castellana de 900 habitantes cuenta con 300 nombres
poco frecuentes, entre ellos algunos tan curiosos como Sicilio,
Arandillas, Hierónides, Burundónfora, Filoginio
o Canuto.
José Angel Sebastián, promotor de esta reunión,
ha declarado que "es una manera de que se conozca nuestra
localidad, donde hay una gran cantidad de nombres extraños".
Fue un secretario del Ayuntamiento, Adolfo Moreno, quien a finales
del siglo XIX comenzó a fomentar la inscripción
de niños con nombres sacados de un martirologio romano
"para evitar los problemas que genera en una localidad pequeña,
donde hay muchas personas con apellidos comunes, el hecho de que
también coincidan los nombres", precisó Sebastián.
El organizador del encuentro recordó que la coincidencia
de nombres y apellidos provocaba dificultades para el reparto
de correspondencia, para cuestiones relacionadas con Hacienda
e, incluso, en el reparto de herencias, dado que era también
frecuente que cuando moría el hijo de alguna familia se
pusiera el mismo nombre al siguiente. "Nuestra localidad
debería convertirse en referente para cualquier estudio
etimológico de nombres raros", afirmó Sebastián.