
Ante la estimación de la existencia de medio millar de ejemplares
de urogallos y su inminente peligro de extinción, la organización
conservacionista SEO/Birdlife, en colaboración con la empresa
Iberdrola y la Fundación Biodiversidad del Ministerio de
Medio Ambiente, ha iniciado una campaña de salvamento y protección
dirigida a esta ave, típica de la cornisa cantábrica.
El programa, denominado El sonido del bosque, parte
con una campaña de sensibilización centrada en aumentar
el conocimiento sobre la especie entre el público general
y fomentar un mayor respeto hacia la misma, a partir del desarrollo
sostenible de los municipios en los que se asienta. Por otro lado,
la iniciativa también trata de mejorar el hábitat
del urogallo, dentro del Parque Nacional de Picos de Europa, abriendo
claros en el arbolado para que crezcan los arándanos, principal
alimento de los urogallos.
Se estima que, actualmente, existe un 40% menos de ejemplares
que los que había hace 20 años y se ha comprobado
que el número de crías que nace cada año
es insuficiente para salvar la especie. Además de la baja
tasa reproductora de las hembras, la principal amenaza para este
ave es una errónea política medioambiental que ha
permitido la construcción de pistas y carreteras en zonas
forestales, cortas, quemas y plantaciones de pinos y la colocación
de vallados y tendidos eléctricos, desatendiendo la biodiversidad
del lugar.