
Hoy, 16 de julio, se cumple 110 años del inicio de las conversaciones
para la capitulación tras la rendición de los españoles
en la batalla de Santiago de Cuba, en la histórica batalla
naval conocida como “el desastre del 98”. Cabe recordar
que el 3 de julio de 1898 la isla de Cuba dejó de ser española,
tras la intervención de la flota norteamericana que hundió
los seis barcos del almirante Pascual Cervera, frente a la bahía
de Santiago. La noticia no se conoció en la península
hasta días más tarde.
El interés de los Estados Unidos por anexionarse con la
isla hizo que esta guerra tuviera tres frentes, el 23 de abril
España declaró la guerra a los insurgentes cubanos
y el 26 lo hicieron los norteamericanos, no sin antes haber bloqueado
la isla con la intención de apresar los buques españoles.
Mes y medio más tarde, en la batalla de Santiago, los cuatro
cruceros acorazados y los dos destructores de Cervera que se enfrentaron
a los 15 buques enemigos, más poderosos y mejor armados,
firmaron la rendición de España. El sueño
de la Armada Española se desvanecía con un saldo
de 323 muertos, 151 heridos y 1.720 prisioneros por un muerto
y un herido del bando americano. El 3 de julio, casi la totalidad
de los habitantes de Santiago de Cuba peregrinaron hasta El Caney.
El tratado de París del 10 de diciembre de 1989 significó
el final de la presencia española en América y el
nacimiento de un nuevo imperio.