
Llegan los meses de verano y las personas disfrutamos de unos días
de descanso. En los planes de nuestras vacaciones entra el visitar
otros lugares, irnos lejos de casa, hacer actividades diferentes,
etc., pero los animales de compañía que conviven con
nosotros se pueden encontrar ante una situación difícil.
A la recurrente pregunta de “¿qué hacemos con
el perro y/o el gato?” existe una respuesta rápida
si se tiene en cuenta al animal como a un miembro más de
la familia.
En caso de que decidamos viajar con nuestro animal es importante
conocer los principales consejos de viaje como, por ejemplo, cada
cuántas horas debe tomar líquido el animal, cuál
es el lugar más adecuado en el coche, etc. así como
los requisitos exigidos para su traslado por las principales compañías
aéreas, navieras, de tren, etc. El paso previo a viajar
con la mascota es informarse de la oferta de establecimientos
en los que se admiten perros y gatos, ya sea en casas rurales
como si preferimos acudir a un hotel o un camping. En nuestro
país existen más de 5.000 residencias a las que
podemos acudir con nuestra mascota para pasar el tiempo de ocio.
Una vez hemos decidido llevarnos al animal al lugar de veraniego
y dónde nos alojaremos, es importante averiguar si existen
cerca clínicas veterinarias, residencias e incluso clubes
de agility, por si fuera necesario recurrir a ellos.
Y es que plantear las vacaciones con nuestros animales denota
la consideración del perro o el gato como un miembro más
de nuestra familia. Éste es un planteamiento que está
muy extendido en otros países de Europa como, por ejemplo,
Bélgica, Francia o Países Bajos donde es habitual
ver perros sentados junto a las mesas en los restaurantes, puesto
que allí la normativa de los locales ofrece muchas facilidades
a las familias con animales para disfrutar del tiempo libre junto
con sus mascotas.
Ante la imposibilidad de trasladarnos con nuestro animal, podemos
optar por dejar a nuestra mascota en una residencia donde estará
bien cuidado en nuestra ausencia. El gesto básico es considerar
este gasto como uno más del presupuesto de vacaciones.