
Francesco
Ferretti, investigador de la Universidad Dalhousie de Halifax (Canadá),
ha presentado el estudio
Declive de los tiburones en el Mar
Mediterráneo, financiado en parte por el Programa Oceánico
Lenfest. En él expone que, en los últimos 200 años,
la presencia de todas las especies de tiburones en el Mar Mediterráneo
se ha reducido en más de un 97 por ciento.
Esta situación se debe, en gran parte, a la excesiva explotación
pesquera, y puede llegar a repercutir en nuestro ecosistema marino,
puesto que, tal y como ha explicado Ferretti, “los tiburones
son como la policía del mar, pues ejercen una función
de control sobre las poblaciones de peces, tanto a nivel demográfico
como geográfico”.
Por otro lado, no hay que olvidar que estos escualos suelen tener
pocas crías, crecer muy despacio y madurar tardíamente,
características que dificultan la recuperación de
la pérdida de tiburones.
En el Mediterráneo existen veinte especies de grandes
tiburones depredadores, pero el estudio únicamente se ha
centrado en cinco. Atendiendo a los datos recogidos durante los
dos últimos siglos en los registros pesqueros de clubes
náuticos y lonjas, el cailón o el marrajo y el martillo
prácticamente han desaparecido de nuestras aguas.