Hoy se celebra el Día del Niño Africano en conmemoración
de una marcha que tuvo lugar en 1976 en Soweto, Sudáfrica.
En ella, miles de niños y niñas de raza negra salieron
a la calle para denunciar que su educación era de una calidad
inferior y reclamar su derecho a ser educados en su propia lengua.
Cientos de jóvenes y niños fueron tiroteados y,
en las dos semanas de protestas que siguieron al suceso, más
de cien personas murieron y más de mil resultaron heridas.
Para honrar la memoria de todos aquéllos que fallecieron
y llamar la atención sobre las vidas de los niños
y niñas africanos, en 1991, la Organización para
la Unidad Africana propuso celebrar el Día del Niño
Africano. Cada año se establece un tema específico
que hace alusión a alguna de las problemáticas que
padece la infancia en África.
Según el informe El Estado de la Infancia Africana
2008 de UNICEF, tan sólo en el África Subsahariana
se producen la mitad de las muertes infantiles de todo el mundo,
mientras que únicamente el 22% de los nacimientos tienen
lugar allí. La pobreza extrema, los conflictos, el SIDA,
la inseguridad alimentaria y los desastres naturales, son algunas
de las causas de la precaria supervivencia maternoinfantil.