
A partir del 1 de julio entrará en vigor la Ley de Modernización
del Comercio Regional en la Comunidad Autónoma de Madrid.
Así, los tenderos madrileños tendrán la libertad
de decidir los horarios comerciales de lunes a sábado y la
abertura de 22 festivos al cabo del año.
Actualmente, los locales están abiertos 90 horas a la
semana. Con la nueva ley, los comerciantes podrán abrir
hasta 24 horas seguidas si consideran que es necesario hacerlo
para adaptarse a los nuevos hábitos mercantiles de los
ciudadanos. De este modo, cuentan con el apoyo de la Organización
de Consumidores y Usuarios (OCU) que ha calificado la medida como
de buena para los consumidores, además de matizar que la
norma no obliga a abrir a los comercios, sino simplemente les
permite hacerlo.
Por otro lado, sindicatos, agrupaciones de comerciantes y los
partidos políticos de la oposición del Gobierno
de Madrid se han manifestado contrarios a esta ley. Uno de los
puntos que más han caldeado el debate sobre su idoneidad
es la posible desventaja del pequeño comercio ante las
grandes superficies y el probable aumento de los precios de los
alimentos.