Hoy
Ian Fleming hubiera cumplido 100 años. El escritor llegó
a la fama mundial gracias a las aventuras del agente 007, James
Bond, del que se han vendido más de 100 millones de libros,
en todo el mundo. Antes de ser escritor, Fleming fue periodista,
agente de bolsa, atleta, comandante en la Marina y agente de los
servicios de inteligencia británicos. La incapacidad moral
para ejercer de espía fue lo que llevó a Fleming
a crear su alter ego, James Bond.
En el día del centenario del nacimiento del autor se ha
organizado una amplia oferta de actos culturales, en todo el mundo.
Un ejemplo es la serie postal con imágenes de las portadas
de varias novelas de James Bond que ha sacado a la venta el Royal
Mail, el servicio de correos británico. El Imperial War
Museum de Londres dedicará una exposición al personaje
de James Bond que reunirá diferentes objetos de sus películas.
Por otro lado, el escritor británico Sebastian Faulks,
especialista en libros superventas, ha sido el elegido para continuar
con las historias del agente con licencia para matar. Hoy mismo
sale a la venta la decimoquinta entrega de la saga. Devil
may care es el primer texto firmado por Faulks y aparece
42 años después del último libro de Fleming,
Octopussy, publicado en 1966. Según el autor,
la novela mezcla las aventuras arriesgadas del protagonista con
hechos históricos, a través de un redactado periodístico
y con giros argumentales que tratan de imitar el estilo original
de Ian Fleming.