A partir del 30 de mayo, la película del director
inglés Peter Greenaway, La ronda de noche,
podrá verse en las salas de los cines españoles.
A través de una puesta en escena planteada como un
cuadro, el director especula acerca de los motivos por los
cuales Rembrandt perdió su privilegiada posición
para sumirse en la miseria en un periodo de tiempo muy breve.
La historia se ambienta en la Holanda del s. XVII, concretamente
en 1642. Rembrandt recibe el encargo de pintar un retrato
en grupo de una familia de arcabuceros de Amsterdam. El
pintor descubrirá la existencia de una conspiración
y utilizará el lienzo como soporte para formular
la acusación de asesinato. Semejante muestra de osadía
provocará la ira de los conspiradores quienes planearan
la forma de vengarse y arruinar por completo al artista.
A través de esta película, Greenaway explora
la figura de Rembrandt al tiempo que liga la pintura con
el cine. Desde el punto de vista del director, la habilidad
del pintor holandés en manipular la luz y en dirigir
a los personajes de sus cuadros lo equipara a un cineasta,
profesión que ejercería si volviera a nacer.
Según el director británico, el cine no lo
inventaron los hermanos Lumière sino Rubens, Rembrandt,
Velázquez y Caravaggio.