La disminución de la concentración de oxígeno
en los océanos produce el calentamiento de las grandes
áreas submarinas, lo que hace cada vez más difícil
la supervivencia de las especies al crearse desiertos submarinos.
Así lo confirma un equipo de científicos alemanes
y estadounidenses, dirigidos por el oceanólogo Lothar Stramma,
que ha estudiado la concentración de oxígeno durante
los últimos 50 años en zonas oceánicas tropicales.
Las áreas más afectadas son el Atlántico
tropical y el Pacífico ya que se trata de zonas de oxígeno
mínimo conocidas como hipóxicas. El trabajo de Lothar
Stramma y sus colegas a más de 300 metros de profundidad
en estas regiones, ha comprobado la disminución anual del
oxígeno de entre 0,09 y 0,34 micromoles por kilo. Teniendo
en cuenta que los grandes organismos submarinos padecen lesiones
muy graves e incluso mueren en condiciones inferiores de los 100
micromoles por kilo, nos encontramos ante un gran problema medioambiental.
Por otro lado, este hecho también afecta al desarrollo
de la pesca ya que cada vez disminuye con mayor rapidez la población
de peces. Según los investigadores, las industrias pesqueras
deberán modificar su gestión para hacer esta actividad
más sostenible.