Mark Saunders y Adam Lea, especialistas del Centro de Investigación
de Riesgos de la Universidad de Londres han realizado un estudio
que demuestra que el aumento de la temperatura del mar en medio
grado está relacionado con la frecuencia e incremento de
los huracanes.
La investigación se centra en los temporales que se forman
en el mar Caribe, el golfo de México y el Atlántico
norte tropical. En estas zonas se produjeron alrededor del 90
% de los tifones que alcanzaron Estados Unidos a finales del siglo
pasado. Algunos de estos ciclones, que reciben los nombres de
Jeanne, Ivan, Frances o Charley, fueron destructivos y causaron
muchos problemas a la población americana.
En los resultados del informe se descarta que la subida de temperatura
del agua del mar sea una consecuencia del incremento de las emisiones
de gases de efecto invernadero, pero se llega a afirmar que la
actividad de los huracanes puede seguir aumentando a lo largo
del siglo actual.