Un estudio publicado en la revista científica Nature
desvela la naturaleza híbrida del ornitorrinco. La secuenciación
del genoma de este mamífero monotrema ha desvelado la presencia
de genes característicos de aves, reptiles y mamíferos.
El ornitorrinco se caracteriza por una apariencia en la que se
combinan rasgos de varias clases de animales: tiene piel, pico
de pato, patas palmeadas y cola plana. Es originario de Australia
y Tasmania y apenas existen familiares cercanos.
La secuenciación del genoma de una hembra de Ornithorhyncus
anatinus apodada Glennie ha permitido entender el origen
génetico de algunas características de la especie.
De este modo, se ha podido concluir que la capacidad de segregar
veneno así como su sistema de reproducción vendrían
dados por la presencia de genes similares a los de los reptiles,
mientras que los sistemas olfativo e inmunológico se asemejarían
más a los de los mamíferos. De hecho, la especie,
con 52 pares de cromosomas, comparte muchos rasgos con estos últimos.
El trabajo realizado por un equipo internacional de científicos
identificó 18.500 genes a partir del análisis del
ADN de una hembra de ornitorrinco. A lo largo del análisis,
el genoma de Glennie fue comparado con el del hombre, el perro,
el ratón, la zarigüeya y la gallina. De esta forma,
se percibió que el 80% de los genes del ornitorrinco es
común a mamíferos, reptiles y aves.