El Banco Central Europeo (BCE) es el banco central de la moneda
única en Europa: el euro. Fue constituido el 1 de junio
de 1998 como núcleo del Eurosistema y del Sistema Europeo
de Bancos Centrales (SEBC) para llevar a cabo principalmente dos
funciones: sustituir las monedas de un grupo de estados soberanos
por la del euro y diseñar la política monetaria
de la misma zona.
Durante estos 10 años, el BCE ha fijado las grandes líneas,
dirigido y ejecutado la política económica y monetaria
de toda la Unión Europea. Sin embargo, solamente 15 de
estos países han adoptado hasta ahora el euro. La intención
del BCE con su política económica es la de mantener
el poder adquisitivo de la moneda única, para poder estabilizar
los precios y establecer un cremimiento económico sostenible
en Europa. La base jurídica de esta política está
establecida en el Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea
y en los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales
y del Banco Central Europeo.
El BCE ha previsto una serie de actos para celebrar su décimo
aniversario como, por ejemplo, una jornada de puertas abiertas
para dejar visitar su sede en Fráncfort de Mero, Alemania;
una ceremonia oficial conmemorativa con personalidades políticas;
el concierto de apertura de los Días Culturales del Banco
Central Europeo y la quinta conferencia sobre banca central.