
La provincia de Nápoles, al sur de Italia, se encuentra invadida
por los desperdicios acumulados. Según fuentes provinciales,
se estima que unas 5.000 toneladas de basura se amontonan en las
calles de la capital, Nápoles, y más de 50 mil toneladas
en toda la región de la Campania.
La exasperación de los vecinos, que se encuentran cercados
por los desperdicios, les ha llevado a levantar barricadas con
los propios desechos para cortar las calles, en señal de
protesta por la ausencia de recogida de inmundicias. Uno de los
momentos más tensos de este conflicto tuvo lugar la noche
del sábado al domingo cuando algunos vecinos, cansados
de aguantar el insoportable olor y temiendo por su salud ante
la acumulación de toneladas de desechos en las calles napolitanas,
hicieron arder más de 80 montones de basura, tanto en la
ciudad como en la periferia.
Los desordenes vecinales de este fin de semana podrían
dar entrada a un protagonista inesperado, la Camorra (mafia napolitana),
quien es regularmente acusada por las autoridades de entorpecer
una posible resolución a la actual crisis, con el fin de
seguir explotando, por su cuenta, el negocio de la eliminación
de residuos.