
Israel celebra sus 60 años de existencia, un aniversario
que para los palestinos, se recuerda como la "catástrofe”,
nakba en árabe, debido al éxodo de 700.000
palestinos que fueron obligados a abandonar sus tierras a consecuencia
de la artificial creación del nuevo Estado hebreo en tierras
palestinas. Mientras las ciudades más importantes de Israel
organizarán festejos públicos como actividades gastronómicas,
caminatas y atracciones turísticas, además de acoger
visitas ilustres en conmemoración de la declaración
de independencia de Israel, el 14 de mayo de 1948, a cargo del primer
ministro David Ben Gurión, el pueblo palestino recuerda el
Día de la Nakba como el comienzo de una tragedia que todavía
continúa.
El complejo conflicto israelo-palestino nació hace casi un
siglo durante el período colonial a causa de las disputas
entre dos movimientos nacionales por el territorio de Palestina.
Después de la Primera Guerra Mundial, la Liga de las Naciones
asignó al Reino Unido el mandato sobre Palestina. Entre 1936
y 1939 tuvieron lugar importantes revueltas árabes. Tras
la Segunda Guerra Mundial y ante la inminente retirada británica,
las Naciones Unidas propusieron partir el territorio y la creación
de dos Estados, uno árabe-palestino y otro judío.
En mayo de 1948, la comunidad judía declaró unilateralmente
la creación del Estado de Israel, acto que desencadenó
la intervención militar de los Estados árabes vecinos,
en apoyo a los palestinos. Desde entonces, la historia de la dividida
Palestina se ha escrito a partir de la violencia de las intimadas,
de las ocupaciones israelíes, de las luchas callejeras y
políticas, bajo la mirada de la comunidad internacional,
que trata de poner la paz que no llega.