El País
Con una población de 10 millones de personas, Bélgica
es un monarquía constitucional, con una democracia
parlamentaria organizada como Federación. Las competencias se reparten entre las distintas entidades (Estado Federal, Regiones y Comunidades). Esta estructura que provoca dificultades de funcionamiento, suele acarrear cada cierto tiempo una crisis política que está lejos de resolverse a corto plazo.
Esta “megalópolis”, con una estratégica posición geográfica, en
el centro neurálgico de Europa, es un eje fundamental de comunicación e intercambio. En los últimos años se ha ido desindustrializando y ha ido creciendo el sector servicios, pero sigue manteniendo un puerto importante como el de Amberes gracias al cual el comercio exterior belga es un tronco fundamental de la economía del país.
Esa misma posición estratégica le ha servido no
sólo en sus relaciones con la Unión Europea sino
también en la acogida de gran número de empresas
extranjeras y multinacionales. Un dato quizá no
muy conocido es su fuerza en la creación y desarrollo
de organizaciones no gubernamentales, existen más
de 1.000 en el país.
El país se divide en tres regiones, la valona, la
flamenca y la bruselense, bilingüe, que acogen a
las distintas comunidades lingüísticas, flamenca,
francesa y germanófona y son responsables en materias
culturales y sociales.
Estudiar en Bélgica
Dada la estructura política del país, los sistemas universitarios difieren un poco en cada una de las comunidades. Los centros tienen autonomía total.
En la comunidad francesa la educación superior se
ofrece en instituciones universitarias, completas
o tradicionales así como en otras instituciones,
politécnicos o escuelas que ofrecen un número restringido
de disciplinas. Desde 2004 ya se aplica el Proceso de Bolonia, por lo que los títulos que se conceden son los de Bachiller, con una duración de 3 años (180 créditos), Máster, de 60 a 120 créditos en uno o dos años de estudios y el Doctorado.
Campos como la tecnología genética (Universidad Católica de Lovaina (KUL), o el Servicio de Estudios del Espacio de la Universidad de Liège, que colabora estrechamente con la Agencia Espacial Europea gozan de renombre internacional por sus investigaciones.
De hecho estudios internacionales señalan a Bélgica como uno de los países, teniendo en cuenta tanto su número de habitantes como su producto interior bruto, que más publican, en revistas científicas de prestigio, y cuyas publicaciones son más citadas.
Los ámbitos en los que destacan, según la Comisión Europea, son, entre otros, las ciencias biomédicas, la medicina clínica y las ciencias de la Tierra, la informática, la agronomía, la ingeniería, las matemáticas y la estadística.
En la comunidad flamenca existen 8 universidades,
y los títulos ofertados son los
mismos: grado, postgrado y doctorado. Aunque la mayoría de los cursos se llevan a cabo en flamenco, muchos de los centros educativos ofrecen formación en otros idiomas, aunque casi todas las universidades disponen de cursos intensivos de lengua flamenca para los estudiantes interesados. Esta comunidad es muy activa también en sus relaciones con los países en desarrollo.
El curso académico se inicia entre el 15 de septiembre
y primeros de octubre y finaliza en junio o julio,
dividiéndose en dos semestres.

Trámites
Si el país de la cerveza y el chocolate ha sido
el elegido como destino para ampliar tus estudios
estos son los pasos que deberías dar:
1. Elegir el centro que ofrezca los estudios que
encajan en tu proyecto.
2. Contactar con el responsable del curso de postgrado
para solicitarle la admisión.
El requisito de admisión es poseer una licenciatura
española o cualquier otro título universitario conseguido
en cualquier país europeo. En el caso de querer
realizar el doctorado en Bélgica, es necesario poseer
la carta de apoyo de un doctor que sea el que vaya
a dirigir tu investigación.
Para poder realizar la carrera universitaria es
necesario tener el título de secundaria belga o
en su caso homologar tu título al título belga y
asegurarse de si existe algún requisito especial,
algún examen de admisión (en determinadas ramas, por ejemplo arte, ingeniería, medicina u odontología)
ya que cada centro tiene libertad para hacerlo.
3. Disponer del correspondiente certificado que
asegure tu conocimiento de la lengua francesa o
del flamenco. Son las propias universidades las
que informan sobre el título oficial que se debe
poseer para acceder a los estudios solicitados.
Si tu caso es el de una persona que posee conocimientos
pero no ha pasado por ninguna validación oficial,
no te preocupes. Muchos centros ofrecen cursos intensivos
de idioma organizados en su campus. Quizá tu admisión
esté supeditada a que realices ese tipo de cursos
antes del comienzo del curso oficial.
4. Recuerda que todos los certificados y papeles
oficiales, incluido el certificado médico reciente,
tendrán que estar convenientemente traducidos para
que el trámite de tu admisión se realice con la
mayor agilidad posible. Hoy en día el correo electrónico
se ha convertido en una herramienta utilísima de
comunicación, tanto para solicitar la información
como para realizar el seguimiento de tu proceso
de selección, no dejes de utilizarla.
5. El factor tiempo es un elemento que tendrás que
tener en cuenta. La fecha límite para las solicitudes
de admisión en Bélgica suele ser el 1 de mayo, y
aunque en este terreno la flexibilidad también puede
existir, nosotros te recomendamos que no te despistes.
6. Por tanto, si tienes clara tu decisión tendrías
que empezar todo el papeleo por lo menos con 1 año
de antelación, tiempo suficiente para prever y solucionar
cualquier eventualidad que pudiera surgir. Una vez
recibida la respuesta afirmativa por parte del centro
tendrás que matricularte durante el mes de septiembre.
7. En cuanto al tema de la financiación, si llevas viviendo en Bélgica con tu familia durante dos años tienes
acceso a las mismas becas que un estudiante belga. Si ese no es tu caso tendrás que investigar qué
becas son las que mejor encajan con tu proyecto
de estudios, algunas universidades belgas pueden disponer de ayudas y no te olvides de los organismos públicos de tu país, también pueden ser interesantes fuentes de financiación.
8. No te olvides que cuando estés instalado,
y si tu estancia va a ser menor de 3 meses tendrás
que registrarte en tu oficina municipal en un plazo
de ocho días laborables, donde se te expedirá
un certificado. ¡Qué no se te pase!,
porque incumplir esta norma está sancionado
con una multa de hasta 130 euros. Si eres estudiante
y tu estancia va a ser superior a 3 meses, tendrás
que demostrar que estás matriculado en un
centro oficial, que dispones de un seguro médico
y de suficientes medios económicos para tu
mantenimiento durante tu estancia en el país.
Gastos
Se calcula que el gasto medio de un estudiante extranjero
en Bélgica es de 10.000 €, que incluirían la matrícula,
alrededor de 1.000 € -pudiendo llegar a los 14.000-, más los gastos de alojamiento
y manutención que oscilan entre los 500 y 800 € mensuales,
según la ciudad, y los pequeños gastos personales
que puedas tener.
Los estudiantes de fuera de la UE y cuyos padres no estén domiciliados en Bélgica, además de los gastos anteriores tendrán que abonar un derecho de matrícula específico, que se eleva a unos 1.500,00 € para el primer ciclo y a 2.000,00 € para el segundo y el tercer ciclos.

Alojamiento
Las universidades belgas normalmente disponen de habitaciones en sus campus universitarios,
a precios muy razonables, así que en el momento en
que inicies los trámites con la universidad, no te olvides
de solicitar información sobre el alojamiento.
En Bélgica, lo normal, es alquilar una habitación
dentro de una casa grande y compartir con el resto
de estudiantes, la cocina, la ducha y los aseos.
Apenas existe lo que aquí conocemos como compartir
piso, aunque es posible encontrar algún apartamento por unos 400 €/mes. Cada habitación por lo general incluye un
pequeño lavabo. Esta opción es la más económica
y el precio habitual ronda los 200 € /mes. El housing
service dispone de una base de datos en los cuales
aparecen las habitaciones que están disponibles.
Es importante recorrerse las calles de Bélgica buscando
carteles que digan "KAMER TE HUUR" (en castellano
"Se alquila habitación"). Esta última opción, el
buscar las habitaciones uno mismo, es bastante útil.
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