El
País
El gigante, cuna en muchos aspectos de la civilización
occidental es un gran desconocido que sin embargo
está haciendo esfuerzos para abrirse al resto
del mundo. Su empeño la ha convertido en una de las economías de mayor crecimiento del mundo, con el mayor número de millonarios, por detrás de Estados Unidos.
El misterio y la inmensidad que
encierra este país bien merecen una experiencia
que seguro será vital en tu quehacer profesional
y personal. El futuro ya es chino.
Estudiar en China
La educación superior la desarrollan las universidades,
centros e institutos técnicos, ofreciendo formación,
al igual que en el resto del mundo, académica
las primeras y más profesional los segundos y
terceros.
En China los centros de educación superior y
universidades pueden depender del Ministerio de Educación,
de las provincias, autonomías o municipalidades.
Un mundo complejo en el que el nivel de la educación
es ciertamente exigente, sólo los mejores logran superar el examen que da paso a la universidad desde la secundaria.
El curso académico se suele dividir por lo general
en dos semestres, a comenzar en septiembre y febrero
respectivamente.
El sistema universitario, que engloba 12 disciplinas,
se divide al igual que en occidente en tres ciclos,
en los que se obtienen los siguientes títulos:
- Bachelor degree.
- Master degree, al que se accede una vez superado
el primer ciclo y que se supera tras la presentación
de una tesis, entre 2 ó 3 años de estudio.
- Doctorate degree, es el título de doctorado
al que se llega después de por lo menos 3 años
de estudio e investigación, con la redacción
de una tesis de investigación original.
En un intento de abrirse al mundo cada
vez más universidades ofrecen cursos en otros
idiomas diferentes al chino, principalmente inglés.
Trámites
El procedimiento para ser admitido, fuera de los
programas de intercambio oficiales, en un curso
o formación de postgrado en China es prácticamente
igual al que hay que seguir en cualquier país
del mundo.
1) elegir el curso de que se trate,
bien un curso ordinario o bien un curso corto de
unas 20 semanas en materias como cocina, acupuntura,
masaje, medicina china tradicional, etc...
2) ponerse en contacto con el responsable
del curso solicitando ser admitido
3) preparar los siguientes documentos:
el formulario de solicitud, un certificado médico
que incluya análisis de sangre, y tus certificados
y expediente académico, todo debidamente
traducido al chino o al inglés, dos ó
más cartas de recomendación por parte
de tus profesores universitarios o antiguos jefes,
una demostración de que se poseen suficientes
recursos para mantenerse en el país y por
último un certificado o carta de la persona
responsable de tus asuntos en China, de tu avalador.
4) Aunque existe la posibilidad
de que puedas cursar un programa en otro idioma
diferente al chino, sí es conveniente poseer
unos mínimos conocimientos de esta lengua,
te ayudará en el día a día.
No todos los chinos hablan inglés. El examen que certifica los conocimientos de chino de un no nativo es el Hanyu Shuiping Kaoshi (HSK). El test se lleva a cabo en China dos veces al año en las universidades de Beijing, Shanghai, Tianjin, Dalian, Wuhan, Nanjing, Guangzhou y Xi'an. En el extranjero tiene lugar una o dos veces al año, ponte en contacto con las instituciones responsables que te darán las indicaciones correspondientes. En España, por ejemplo, es el Centro de Estudios de Asia Oriental, dependiente de la UAM el encargado de llevarlos a cabo.
5) Los plazos de solicitud, para
los estudiantes que no se acojan a un programa bilateral
del gobierno chino, son: del 15 de septiembre al
15 de diciembre para el semestre de primavera y
del 15 de febrero al 15 de junio para el semestre
de otoño. Quizá te interese enterarte
cuáles son las becas enmarcadas en los programas
de intercambio bilateral.
6) Tendrás que tener en
cuenta que según cual sea tu decisión
implicará superar algún otro requisito
además de tener una licenciatura universitaria,
como el examen de entrada que muchas universidades
exigen. También puede ocurrir si estás
interesado en cursar un doctorado, en este caso
deberás poseer haber realizado antes un curso
de postgrado.
7) Para tu estancia en el país tendrás
que contratar un seguro médico. Lo más
recomendable es que te hagas con un seguro completo
de daños a terceros, pérdidas de equipaje
y asistencia sanitaria.
8) Una advertencia, los estudiantes extranjeros no
pueden trabajar en China mientras están estudiando,
valora antes el dinero que tendrás que llevar
contigo para no pasar ningún apuro. ¡Ah! y no olvides registrarte en la comisaría de policía más cercana como estudiante extranjero.
9) Una vez en el país es necesario acudir a
los departamentos locales de salud para que estén
al tanto de las pruebas que te han realizado y de tu
estado de salud, si observan algún problema te
exigirán un nuevo examen. Sólo podrás
seguir con tu papeleo, matrícula, residencia,
durante los 30 días siguientes a tu llegada,
etc... si obtienes el visto bueno sanitario.
10) Por último, con tu carta de admisión
en la mano y la solicitud de visado que te habrá
mandado tu universidad tendrás que tramitar el
visado de estudiante en tu embajada.
Suerte y que disfrutes del país
del arroz.
Gastos
El gasto de matrícula en una universidad
china para un curso de postgrado oscilaría
entre los 3.000 y 5.000 euros aproximadamente. Las
cantidades suben un poco más cuando se trata
de un doctorado, entre los 3.200 y 6.000 euros aproximadamente.
Si pensamos en cursos de medicina,
deporte, etc... las cuantías suben un poco
más, entre 4.000 y 9.000 euros, e incluso
hasta 11.000 euros para los masters y doctorados.
A esto habría que añadir
una tasa de registro de entre 100 y 200 euros, y
el seguro médico correspondiente, unos 80
euros al mes para el alojamiento y la manutención,
más los gastos personales.
Alojamiento
En las universidades chinas también
existen residencias de estudiantes dentro del campus,
incluso es posible encontrar residencias y comedores
especialmente dedicados a estudiantes extranjeros.
Aunque quizá no sea la mejor forma de entrar
en contacto con la cultura china, la otra opción
puede resultar quizá demasiado exigente para
un cerebro y un estómago occidental.
Consulta los alojamientos disponibles
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