Desde hace unos años las asignaturas
como tal han desaparecido y se han sustituído
por los créditos, instrumento del European Credit Transfer System que sirvió de base para la creación de lo que ahora denominamos EEES Espacio Europeo de Educación Superior. La estructuración de la enseñanza superior en créditos ECTS permite medir los resultados de aprendizaje y volumen de trabajo de los estudiantes de forma equiparable en toda la UE.
Superar un curso supone superar
un número de créditos,
entre 1 y 60. Por regla general,
30 créditos equivalen
a un semestre y 20 créditos
a un trimestre de estudios.
Los créditos
se traducen en el volumen de
trabajo que cada unidad de curso
requiere en relación
con el total de trabajos necesarios
para completar un año
de estudios en el centro, es
decir, lecciones magistrales,
trabajos prácticos, seminarios,
periodos de prácticas,
trabajos de campo, trabajo personal
- en bibliotecas o en el domicilio
- así cómo los
exámenes u otros posibles
métodos de evaluación.
Así
pues, el ECTS se basa en el
volumen total de trabajo del
estudiante y no se limita exclusivamente
a las horas de asistencia. En la actualidad
este sistema funciona ya en
todas las universidades.
Según la ordenación de las enseñanzas superiores en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), el número de créditos a superar varia en cada una de las enseñanzas. En el caso de las de Grado son 240 créditos más la defensa de un trabajo fin de grado de entre 6 y 30 créditos; en las de Máster o postgrado entre 60 y 120 créditos, más un trabajo fin de máster de entre 6 y 30 créditos; las de doctorado no se fijan en créditos, pero se integran dentro de un Programa de Doctorado que consta de un periodo de formación y uno de investigación (tesis doctoral).
|